Enrique Muñoz Gamarra

A contracorriente de las informaciones diversionistas que están circulando últimamente afirmando que en unos meses Estados Unidos estaría en capacidad de reducir en un tercio los bonos basura que tiene en su poder mientras recién a finales de este año (2018) terminaría sus compras, sostengo aquí que Estados Unidos continua en una colosal ruina económica.

La interrogante mínima a estas informaciones diversionistas es la siguiente: ¿En realidad sabéis el número de bonos basura y su respectivo equivalente en dólares en poder de Estados Unidos? La suma es extraordinariamente enorme. Sobre esto, Joseph Stiglitz y su equipo han estimado que en 2010 el montante de la economía financiera mundial superaba en más de 70 veces la economía real; esto es, más de 70 veces el PIB mundial, estamos hablando de unos, ¡3990 billones de dólares!, cuando el PBI mundial en 2008 (oficial) era de 57 billones de dólares. Realmente es impresionante la cantidad del billete verde sin respaldo que circula por el mundo.

Entonces no es nada gratuita la información que se tiene de la colosal sobreacumulación de capitales del sistema. Por supuesto aquello no se resuelve con una medida administrativa como pretende ahora (2018) el presidente estadounidense, Donald Trump. Eso es simplemente un chiste.

Es más Estados Unidos está con mercados paralizados (sobreproducción de mercancías). Con monumentales deudas impagables (es el mayor deudor del mundo). Solo la deuda federal, hablando cristianamente, sobrepasaría los 21 billones de dólares. Con un Estado sobrecargado de múltiples obligaciones que lo ahogan. Encima, con países que cada vez más se desprenden del dominio del dólar. Y sobre todo con bajísimos niveles de crecimiento, por no decir cero en su PBI y, un déficit comercial solamente con China bordea la cifra récord de 375.000 millones de dólares en 2017 (1). En fin con una economía sencillamente inmanejable que desespera enormemente a su burguesía. En realidad una burguesía en una muy mala situación.

Tal es la profundidad de la crisis económica de este país (Estados Unidos) que los bancos centrales de China, Unión Europea, Inglaterra y Japón, ahora ya no quieren seguir financiando (contención) la depreciación del dólar cada vez que la Reserva Federal estadounidense (FED) desarrolla sus programas de salvataje de su economía.

Consecuentemente esta fue la única razón del último giro estratégico de este país con el que a partir del 20 de enero de 2017 supuestamente daría un giro a esta calamitosa situación. En realidad un suicidio que últimamente ha sido empeorado al imponer aranceles contra mercancías provenientes de China, la Unión Europea, Japón, Australia y Canadá, otrora sus grandes aliados, incluso con suspensión de antiguos acuerdos geopolíticos de gran valía.

Por lo que el análisis minucioso y la decodificación exhaustiva de esta parte de la historia capitalista estadounidense devienen en una obligación mínima para tener una idea acertada de lo que ocurre en el ámbito internacional en la actualidad.

Como sabemos desde la implosión de la hegemonía mundial estadounidense (2010) Estados Unidos ha estado frente a dos grandes retos: primero, frente a su bancarrota económica, el asunto era recuperar su status de máxima potencia capitalista. Segundo, frente a su desplazamiento geopolítico, recuperar la hegemonía mundial.

En realidad inviables y anti-históricas por las nuevas estructuras económicas y los nuevos nudos de poder establecidos en el planeta a partir del año 2008. En esto son muy importantes, primero, la débil acumulación y reproducción capitalista y, segundo, la persistente paridad estratégica.

Veamos esto:

1.- Una débil acumulación y reproducción capitalista que imposibilita la recuperación de su estatus de máxima potencia capitalista:

Para no ir muy atrás, empecemos anotando las sorprendentes palabras de Donald Trump, por encargo de la decadente burguesía financiera estadounidense, en su discurso de toma de mando el 20 de enero de 2017 aceptando la bancarrota económica de Estados Unidos. Realmente asombrosas.

Aquí algo sobre esto (según «Washington Post»):

«Durante décadas, hemos enriquecido la industria extranjera a expensas de la industria americana; hemos subsidiado los ejércitos de otros países mientras permitíamos el triste agotamiento de nuestros militares. Hemos defendido las fronteras de otras naciones y rechazado defender las nuestras. Hemos gastado trillones de dólares en el extranjero mientras la infraestructura americana caía en la degradación. Hemos hecho ricos a otros países mientras la riqueza, la fortaleza y la confianza de nuestro país se ha disipado en el horizonte. Una tras otra, las fábricas han cerrado y se han ido al extranjero, sin dedicar un pensamiento a los millones y millones de trabajadores americanos a los que dejaban detrás. La riqueza de nuestra clase media se ha quitado de sus hogares y redistribuido a lo largo de todo el mundo» (2).

Entonces la bancarrota económica de Estados Unidos era crucial. Había sido desplazado del primero al segundo lugar en la nueva estructura económica mundial del sistema capitalista. La Casa Blanca lo estaba recociendo públicamente.

Como consecuencia de esto su desplazamiento geopolítico fue a todas luces incuestionable. Incluso se hablaba de la deriva de la arquitectura del dominio imperialista occidental como una continuación de la implosión de su hegemonía mundial.

Agobiado por estos fracasos y por esta caótica situación, el grupo de poder de Washington decidió unilateralmente y por «decreto supremo» el retorno a territorio estadounidense de sus alicaídas empresas y monopolios que deambulaban por el mundo, sin tener en consideración los nuevos entresijos económicos mundiales al que habían llegado tras sus deslocalizaciones o voluntarios exilios.

Para sustentar esta decisión, que sus centros de adoctrinamiento anticomunista llaman «proteccionismo», han anunciado en primer lugar la defunción del neoliberalismo y la globalización, convirtiéndose a partir de ahí automáticamente en una simple postura ideológica que sirve de sustento al nuevo giro estratégico que a partir de 2017 se planteó la burguesía financiera estadounidense.

Pero en la actualidad, con un sistema capitalista agotado y sin visos de una nueva fase de acumulación y reproducción capitalista, el neoliberalismo observado como política económica, rapiña como ninguna otra, es un instrumento insustituible de pleno valor para todas las decadentes burguesías financiera.

Además no podemos olvidar que la coyuntura en que se pretendía imponer este giro estratégico (2017 para adelante) que luego se retrasó hasta octubre de aquel año, no era nada favorable para este país (Estados Unidos).

Es en este marco que empiezan a alzarse conjeturas muy atrevidas que sostienen una supuesta recuperación de la economía estadounidense e incluso ingreso del sistema capitalista en general a una nueva fase de acumulación y reproducción. Una situación observada sobre la base de efímeros y dudosos crecimientos realizadas desde las vertientes de los ciclos económicos cortos, cuando la economía de este país sencillamente es inmanejable y la economía mundial está en un franco proceso de acentuación de la gran crisis. Son las primeras noticias diversionistas referentes a este tema.

Veamos esto:

Hace poco leí un apunte cuyo título era: «Desarrollo global exponencial»:

«El mundo se encuentra a las puertas de una ola de desarrollo sin precedentes a punto de romper sobre Oriente Próximo, el Sudeste Asiático, Estados Unidos y el mundo 4.0 en general. Las bases de organización de este mundo ya están claras: red eléctrica globalizada, redes de centros financieros, nuevas rutas comerciales, criptomonedas, economía digital, gobernanza mundial reinventada… todo esto constituye la infraestructura indispensable para esta inimaginable fase de desarrollo multipolar y multiconectado que vamos a tratar de explicar mediante pequeños detalles…» (GEAB 126).

Existen otros apuntes en este mismo sentido que por el momento no quisiera citarlos porque precisamente sus autores son de reconocida trayectoria.

En realidad se trata de visiones muy estrechas de la nueva situación económica mundial, basada solo en dudosas estimaciones del último ciclo económico corto en curso.

Veamos:

Ante todo debemos saber que la guerra comercial entre Estados Unidos y China es un suicidio para el primero de los países nombrados. Debemos recordar que esta guerra comercial está en pleno proceso desde el año 2010 tras la ruptura del acuerdo estratégico firmado en lo económico entre estos países (Estados Unidos y China) en 1978. Además debemos recordar que en esta guerra comercial Estados Unidos estaba siendo violentamente aplastado por China.

Como se sabe aquello ha sido ahondado aún más el 5 de julio de 2018 cuando Estados Unidos y China convirtieron aquel conflicto en muy grave. En el primer minuto de la jornada, Washington empezó a aplicar pesados aranceles hasta los 34.000 millones de dólares de importación de productos chinos, en particular de tecnología de punta como había venido amenazando desde unos días atrás. Tres horas después, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino confirmó en rueda de prensa que «después de que Estados Unidos activara sus medidas arancelarias contra China, las medidas de China contra Estados Unidos se activaron inmediatamente». Ese anuncio incluía la amenaza de Pekín a Washington de imponer aranceles del 25% a 545 productos estadounidenses por valor de 34.000 millones de dólares, la mayoría de ellos agrícolas (sobre todo soja) y productos de consumo como automóviles o whisky» (3).

En este marco los apuntes anteriores no han tenido en cuenta por ejemplo las extra actividades en el que se habían embarcado algunas empresas estadounidenses desesperadas por la cercanía de la entrada en vigor de los nuevos aranceles estadounidenses contra productos provenientes fundamentalmente de China. Una situación que por lógica ha conducido a algunas variaciones momentáneas positivas en el PBI estadounidense.

Por otra parte debe entenderse que los resultados de los nuevos aranceles en realidad afectaban en primer lugar a las propias empresas estadounidenses que estaban deslocalizadas fuera de Estados Unidos, sobre todo, en territorio chino.

Hablando de aquellos supuestos crecimientos en el PBI estadounidense debemos indicar el manoseo en el que ha caído últimamente (cuantificación del crecimiento económico).

Y no olvidemos que esto también ocurre en la economía china.

Veamos:

«No se conoce la cantidad exacta de impresión fiat que realizó el banco central de China después del colapso de 2008. Algunas estimaciones calculan que la deuda de China ahora se sitúa en torno al 250% de su producto interno bruto. Según los estándares normales, esto sugeriría una crisis crediticia inminente». (4).

E incluso se habla de un recalentamiento de la economía china, entre otras, su banca en la sombra estaría muy desarrollada.

Pero también debemos estar muy claros en lo que respecta al advenimiento de un nuevo ciclo económico largo de auge y crecimiento o una nueva fase de acumulación y reproducción capitalista que en lo fundamental debería significar una nueva época para el sistema capitalista con un significativo auge de las tasas de crecimiento, de las tasas de ganancia capitalista sobre la base de una ampliación de fuentes de trabajo, lo que ciertamente es una mera ficción en la actualidad. Veamos una sola muestra: América Latina, donde las crueles sobreexplotaciones y empobrecimientos contra las masas pobres son muy gravísimas. Entonces esto demuestra que aquello de que la crisis económica ya habría pasado a una nueva de fase de acumulación y reproducción, es una verdadera charlatanería.

En este marco, tras el ahondamiento de la guerra comercial en que se debate el sistema capitalista, se puede observar lo ocurrido el 3 de julio de 2018, cuando nítidamente fue un alarido del presidente estadounidense, Donald Trump, al enterarse de la posible devaluación artificial que habría estado realizando China del Yuan, mientras la Reserva Federal (banco central) estadounidense elevaba sus tasas de interés lo que demuestra la falsedad del desesperado interés de reducir su tenencia de bonos basura al menos en un tercio en los próximos meses. Simplemente inviable y contraproducente. En efecto, ese día (3 de julio de 2018) el yuan se había debilitado drásticamente. Una situación que desesperaba a Estados Unidos. Entonces el asunto era: ¿Dónde estaba su interés por el fortalecimiento de su moneda? ¿Acaso el debilitamiento del yuan no le era favorable supuestamente al pretendido fortalecimiento de su moneda?

Veamos:

«Con la devaluación del yuan, las exportaciones de EEUU a China se hacen más caras, de manera que aumentan las suposiciones de que el PBOC podría haber intervenido en el proceso de caída de su moneda. El economista jefe del banco internacional Renaissance Capital, Charlie Robertson, dijo a la revista Cronistas que esta tesis «es muy creíble». Según los informes, los bancos estatales de China han estado comprando dólares con antelación en nombre del PBOC y vendiéndolos en los mercados al contrato para respaldar su moneda nacional» (5).

El último dato que dispongo a la mano respecto a este mismo tema, es el siguiente:

«El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que los nuevos aranceles que ha dictado contra las importaciones de acero provenientes de China y otros países salvarán a una industria emblemática de su país, que estaba en peligro de cierre» (6).

Finalmente lo que ya expliqué en la parte introductoria de este artículo acerca de las notas diversionistas que están circulando últimamente respecto a que Estados Unidos estaría en condiciones de maniobrar la reducción de los bonos basura al menos en un tercio en los próximos meses. ¿Un tercio en los próximos meses? Si esto fuera cierto en realidad sería una especie de solución a las crisis económicas que históricamente han agitado al sistema capitalista. Un verdadero aporte del imperialismo estadounidense a la solución de las crisis económicas. Sin embargo la sobreacumulación de capitales no se soluciona con una simple maniobra de esta naturaleza, simplemente porque aquella está gobernada por complejas leyes económicas que incluso los economistas burgueses fueron incapaces de observarla. Recién cuando Marx estudio la producción capitalista y Lenin hizo lo propio acerca de la exportación de capitales en 1916 fue observada nítidamente. Por eso decimos que son informaciones diversionistas tan pueriles como una especie de engaña muchachos o engaña ingenuos.

Sobre esto no hay que olvidar que estamos en una coyuntura de fuerte manipulación informativa, de guerra psicológica, se dice que incluso sobrepasa largamente lo que habían hecho los nazis en la década de los cuarenta del siglo pasado.

2.- Una paridad estratégica que dificulta la recuperación de su hegemonía mundial:

Por otra parte en el análisis de la actual geopolítica mundial, la paridad estratégica, es una cuestión central. La paridad estratégica no es cualquier cosa. Aquella explica muchas situaciones que ocurren en la actualidad en la arena internacional, entre ellos, los miedos actuales de las burguesías financieras a la Tercera Guerra Mundial por el asunto del armamento nuclear, los paramilitarismos, la multipolaridad en el sistema internacional, etc. Algunos no lo entienden así.

La paridad estratégica está basada en la igualdad armamentística en el nivel del armamento estratégico que comprende el artefacto nuclear de hidrogeno con la misma capacidad destructiva que están en poder de Rusia, Estados Unidos, China y la RPDC. Además los portadores de aquel artefacto, es decir, los misiles balísticos intercontinentales (ICBM). Sin olvidar que existen otros países tenedores de este armamento como por ejemplo Francia, Inglaterra, India, Pakistán, Israel, etc., pero cuyas operatividades autónomas y soberanas de aquellos artefactos como debían ser, están en entredicho, pues, la injerencia estadounidense en aquellos países es muy grande.

Se habla mucho que Estados Unidos es la primera potencia militar del mundo cuando aquello, tras los últimos cambios habidos en el planeta después del 2008, ya no existe. La existencia de países con armamento estratégica que no admiten el vasallaje estadounidense es crucial en este sentido.

En esto ha sido muy importante la llegada de Vladimir Putin en la presidencia de Rusia en el año 2000 que reoriento el desarrollo de la armamentística estratégica y sus portadores. Luego aquel proceso condujo en medio de un constante desarrollo de las tecnologías hasta los misiles S-500 por el momento de uso exclusivo del ejército ruso. De hecho aquello ha conducido al colapso los costosísimos sistemas de defensa antimisiles de Estados Unidos. Por supuesto esto no es otra cosa que paridad estratégica.

En esto es bueno aclarar de por qué hablamos del armamento estratégico como determinante en la paridad estratégica. Pues porque aquel armamento es por el momento la mayor arma de destrucción ideada por el ser humano que incluso puede afectar la existencia del planeta. Esto ha llevado a las superpotencias capitalistas a colusiones a fin de conservar sus estatus de superpotencias por temor al armamento nuclear.

Sin embargo la hegemonía mundial única ha sido siempre una ambición de las burguesías financieras, por lo que aquel impasse es un lastre que les preocupa hondamente. Es en este marco que se impone la carrera armamentística.

Además el asunto de la guerra es una cuestión latente por la tendencia a la guerra y la agresividad de las burguesías. Tarde o temprano las contradicciones inter-imperialistas, muy durísimas en la actualidad, conducirán a una guerra de rapiña mayor entre las superpotencias. No sabemos exactamente cuándo va suceder aquello, lo único que está muy claro es que la carrera armamentística es un catalizador muy importante en esta situación. La gran crisis económica por el momento acogota fuertemente a las tres superpotencias capitalistas.

Y bajo estas condiciones la actual carrera armamentística dificulta por el momento una nueva imposición armamentística de los Estados Unidos, sencillamente porque tanto Rusia como China y el resto de países imperialistas también desarrollan sus armamentísticas. En esto es crucial el desarrollo y avance de las ciencias y las tecnologías.

Consecuentemente la carrera armamentística es muy importante para las burguesías financieras. Demuestra el carácter agresivo y guerrerista de cada una de las burguesías financieras por aplastarse y aplastar a los pueblos.

Sin olvidar que en el fondo de la carrera armamentística subyace el objetivo central de las burguesías financieras por el aniquilamiento de todo orden de movilización y organización de los pueblos contra la opresión capitalista. En este sentido toda la carrera armamentística sirve a las superpotencias imperialistas fundamentalmente en los asesinatos y genocidios masivos en que están empeñadas contra los pueblos.

Aquello enseña que para la burguesía financiera estadounidense, lo más importante es endurecer esta situación. Son lecciones que aprendieron en Vietnam, Camboya y en sus recientes enfrentamientos a las guerrillas en América del sur, de donde han calado que lo principal en cualquier conflicto es la aniquilación completa o destrucción total de la moral del contrincante. De esta forma la contradicción inter-imperialista que el pentágono desarrolla a partir del año 2010 justamente cuando inicio su llamada «Primavera Árabe» se asemeja más bien a una lucha contrainsurgente y antisubversiva. Aquello de hecho conduce a hablar del fascismo en el mundo. En este caso del fascismo en Estados Unidos.

Las características de la actual coyuntura histórica señalan claramente aquel síntoma. En efecto, la política seguida por el pentágono desde cuando dio inicio a sus primaveras árabes, incluso desde unos años atrás, ha sido la política del mercenario sanguinario y del paramilitar feroz. Entonces la arrogancia de Estados Unidos en su política exterior ha sido muy nítida. Cierto, por ejemplo, las gesticulaciones de Donald Trump en sus presentaciones televisivas a indicaciones e instrucciones de los comandos de adoctrinamiento del pentágono, son calco y copia de las agresivas gesticulaciones de Hitler en su discursos temblorosos ante multitudes de fanáticos fascistas, justamente para vencer la moral del enemigo. Los hechos son innumerables. Todos ellos con numerosas fotografías y amplia cobertura televisiva incluido con impactantes videos en YouTube a fin de que quedara claramente establecida y grabada en la memoria del mundo la ferocidad del ejército estadounidense.

Veamos algunas muestras de esto:

El 30 de diciembre de 2006 en Irak cuando fue ahorcado el presidente iraquí, Sadam Husein, en la sede de los servicios secretos en Bagdad.

De igual modo el 20 de octubre de 2011 en Libia cuando asesinaron cruelmente incluso con sodomizacion del coronel libio y presidente de aquel país, Muamar el Gadafi.

También el 29 de noviembre de 2011 en el aeropuerto de Doha (Qatar) cuando el diplomático ruso Vladimir Titorenko que retornaba de Jordania, fue agredido ferozmente por agentes de seguridad de la aduana en la que incluso habrían intervenido agentes de la CIA y la Mossad israelí a fin de confiscarle su valija diplomática en el que portaba importante información del ‘drone’ espía estadounidense RQ-170 Sentinel que Irán había capturado entre esos días.

De igual modo el 15 de mayo de 2013 en Siria cuando el paramilitar fascista del ejército estadounidense, Abu Sakkar, fue filmado comiéndose el corazón de un soldado sirio muerto en combate.

Asimismo en febrero de 2014 en Kiev (Ucrania) cuando Victoria Nuland, entonces secretaria de Estado adjunta para asuntos europeos de Estados Unidos, finaliza una esclarecedora conversación que sostenía por vía telefónica con el embajador estadounidense en Ucrania Geoffrey Pyatt, afirmando textualmente: «Qué le den por el culo a la Unión Europea».

También el 16 de noviembre de 2014 en Brisbane (Australia) en la IX cumbre del G-20 cuando trataron de intimidar al presidente ruso, Vladimir Putin. Cierto, aunque aquella cumbre se efectuó con aparente normalidad incluso con sesiones de fotos y muestras de gala entre los asistentes (anfitriones y visitantes), en las sombras hubo gran agitación. Las intrigas y las maquinaciones debidamente manejadas por los servicios secretos de cada país apostados en los ambientes del centro de convenciones de Brisbane, era fortísimo. Los murmullos e intrigas cobardes del entorno del presidente estadounidense, Barack Obama, en comparsa con las de Reino Unido y Canadá, habrían llegado hasta los oídos del presidente ruso que en realidad fueron la causa del adelanto de su retorno.

Y por último el 4 de agosto de 2018 cuando intentaron asesinar al legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Según el Ministerio de Comunicación venezolano, un par de drones cargados con explosivos detonaron cerca del acto militar de la Guardia Bolivariana en el que se encontraba el presidente. Sin embargo para las prensas monopólicas manejadas por la CIA aquello simplemente no habría existido. Realmente descarado.

Pero en lo fundamental en este contexto de duro conflicto geopolítico con fuertes vientos de cambio que sacuden el planeta no debemos olvidar la importancia de la paridad estratégica en los profundos cambios ocurridos últimamente en el mundo particularmente en el establecimiento de la multipolaridad en el sistema internacional. Dialécticamente el sistema multipolar se sostiene entre la gran carrera armamentística y la equiparación de fuerzas.

Tras la pérdida de la hegemonía mundial estadounidense en 2010 y la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental a finales del año 2016, los poderes mundiales han ingresado a una coyuntura crucial, algo así como un hervidero de poderes, en el que cada grupo avanza según sus posibilidades, aunque por el momento los ejes de mando descansen aun en la órbita de los tres poderes más importantes: China, Estados Unidos y Rusia.

Sin olvidar que entre los grupos de poder de segundo orden (India, Japón y Alemania) está abierto nuevos horizontes, es decir, nuevas posibilidades de avance y reagrupamiento geopolítico.

3.- La historia sigue su curso:

Por supuesto toda esta trama del movimiento ascensional que estaba sobre acumulándose, forzándose y batiéndose incluso desde 1991 tras la implosión de la ex URSS y más aún desde el año 2008 en que se inicia la actual gran crisis económica, ha seguido su curso.

En efecto de acuerdo al análisis internacional que hasta aquí hemos venido realizando, la perdida de la hegemonía mundial estadounidense está registrada como un hecho que ocurrió en 2010. Como se recordará esto estuvo sustentado en la fuerte fricción económica entre China y Estados Unidos que incluso había llevado a la ruptura del acuerdo estratégico que en el nivel económico se había firmado en 1978 entre estos dos países (China y Estados Unidos). Una situación que luego fue reconfirmada en su verdadera dimensión en 2011 cuando se produjo la reacción militar al que habían pasado Rusia y China en aquel año.

Pero la historia era indetenible. A continuación devino en muy importante el tramo que corre entre finales de 2016 y finales de 2017, un periodo en que hubo trascendentales aclaraciones geopolíticas que luego han dado origen a una nueva correlación de fuerzas en el mundo. Se puede desglosar este periodo de la siguiente forma (en realidad esta es una periodización de los últimos tramos de la actual coyuntura mundial, finales de 2016 hasta el último semestre de este año 2018):

Primero, lo ocurrido a finales de 2016 la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental como una consecuencia de la perdida de la hegemonía mundial estadounidense en 2010 que obliga a Estados Unidos a un giro estratégico a partir del 20 de enero de 2017 a fin de sacar su economía del gran hoyo en que se encontraba y luego recuperar su hegemonía mundial.

Segundo, sin embargo aquel giro estratégico enfrenta serios retrasos, hasta que ocurrió los sucesos del 14 de octubre de 2017 (severa advertencia de la RPDC a los Estados Unidos indicándole que estaba lista para un combate frontal nuclear si no cesaban sus escandalosas provocaciones) en que se produjo prácticamente la rendición militar de este país (Estados Unidos).

Tercero, el resultado de aquel hecho como consecuencia de todo lo que hasta esos momentos ocurría, ha sido el advenimiento en el mundo de un periodo especial sobre la base de una nueva correlación de fuerzas, que entre otras condujo al establecimiento de cuatro países y una región determinantes en la nueva realidad mundial. Estos son China, Estados Unidos, Rusia, RPDC y la Unión Europea.

Y cuarto, finalmente ahora tras estos trascendentales hechos Estados Unidos está reconfirmando su giro estratégico en el nivel geoeconómico (nuevos aranceles, con ahondamiento de la guerra comercial con China) orientado a recuperar su economía y, en el nivel geopolítico apuntalando contra Irán por su importancia energética aun soberana en Oriente Medio. En realidad la decadente burguesía financiera estadounidense no se da por vencida y asume esta orientación a contracorriente de su tendencia histórica, que es su desplazamiento del estatus máximo de la economía capitalista y su pérdida de la hegemonía mundial.

Consecuentemente cuando en mis artículos hablo de un periodo especial al que había llegado el mundo, no hablo precisamente que la gran crisis económica estaba llegando a su fin ni mucho menos que estaría asumiendo a una nueva fase de acumulación y reproducción capitalista. Hablaba del hundimiento económico de Estados Unidos. Lo inmanejable que era su economía que de hecho hacen imposible e inviable el nuevo giro de este país (Estados Unidos), pues, la gran crisis económica seguirá aplastándolo de forma muy intensa. He ahí como la historia sigue su curso.

NOTAS:

1.- Sputnik, marzo 22 del 2018.

2.- «Lee aquí el discurso íntegro de Trump en su investidura». Nota publicada el 20 de enero de 2017, en: http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/lee-aqui-discurso-integro-trump-investidura-5756144 .

3.- «EE. UU. inicia la mayor guerra comercial de la historia’, China». Nota publicada el 6 de julio de 2018, en: http://www.portafolio.co/internacional/china-contraataca-con-aranceles-a-estados-unidos-518806 .

4.- «China se ha estado preparando para una guerra comercial durante más de una década». Brandon Smith. Nota publicada el 12de julio de 2018, en: http://alt-market.com/articles/3470-china-has-been-preparing-for-a-trade-war-for-over-a-decade .

5.- «¿Por qué los bancos chinos se libran del dólar justo tras comprarlo?». Nota publicada el 4 de julio de 2018, en: Sputnik.

6.- «Trump: Los aranceles a las importaciones de acero salvarán la industria siderúrgica de EE.UU». Nota publicada el 16 de agosto de 2018, en: RT.