Agencias
Tras recorrer 190 kilómetros en seis días, la marcha «Por la vida y para salvar Bolivia» llegó al centro de La Paz, acompañada por otros sectores que llevaban varios días movilizados en la capital, como los docentes
Policías antimotines se enfrentaron este lunes a manifestantes que exigían la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, asediado por bloqueos que tienen cercada a la capital política de Bolivia desde hace más de dos semanas.
Apenas seis meses después de asumir el poder, Paz está contra las cuerdas por campesinos, obreros, mineros y maestros que reclaman medidas para enfrentar la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas.
Tras recorrer 190 kilómetros en seis días, la marcha «Por la vida y para salvar Bolivia» llegó al centro de La Paz, acompañada por otros sectores que llevaban varios días movilizados en la capital, como los docentes.
«Descontento del pueblo boliviano»
«El gobierno de Rodrigo Paz, en seis meses, ha desmantelado totalmente la economía del pueblo boliviano», comentaba Feliciano Vegamonte, el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), agregando: «Por tanto hay ese descontento del pueblo boliviano, y por eso el pueblo está movilizado».
Si bien las primeras movilizaciones exigían sobre todo soluciones ante la inflación y la escasez de combustible y dólares, las críticas hacia el gobierno son ahora más duras: «Estamos viviendo un modelo neoliberal de privatización de recursos, de empresas, de servicios. Eso es empobrecer al pobre y enriquecer al rico. Eso es la política de ese gobierno», expresó asimismo Nelson Virreira, dirigente de una organización campesina.
Del lado del gobierno, denuncian movilizaciones políticas que pretenden desestabilizar el país y que estarían según ellos financiadas con dinero procedente del narcotráfico. Se han dictado órdenes de detención contra el secretario general del principal sindicato del país y contra 24 líderes al frente de las movilizaciones.

