Rubén Alexis Hernández

En el contexto de la actual pandemia por COVID-19, la gran industria farmacéutica y la medicina privada han adquirido una notable relevancia, en buena parte por la enorme demanda de fármacos para combatir de una u otra forma la enfermedad, por la fabricación de centenares de millones de dosis de diversas vacunas que se supone son eficaces, y por las hospitalizaciones masivas en clínicas y otras instituciones de salud privadas. Obviamente la generación de ingresos para un puñado de transnacionales farmacéuticas, por ejemplo, ha sido espectacular, aventajando con creces a corporaciones de otros ramos.

Por cierto que la alta industria farmacéutica y la élite médica han menospreciado el uso de plantas con fines medicinales, aún cuando tienen propiedades que han sido más que demostradas en el ámbito botánico-farmacológico; claro que en cuanto al gremio médico esto ha ocurrido en parte por la ignorancia y la arrogancia de unos sujetos formados en el marco de pensums de estudios limitados, mediocres y procapitalistas. Respecto a las corporaciones farmacéuticas, en realidad no es que desprecien las bondades que ofrece el mundo vegetal, sino que los propietarios y directivos de empresas como la Bayer, la Merck, la Pfizer y otras, saben que la vegetación proporciona un sin número de posibilidades terapéuticas, y en consecuencia han estado presionando desde hace unos cuantos años para que se promulguen leyes contra el expendio libre de plantas, de partes de éstas y de sus extractos, limitando así su consumo en forma natural:

«El año 2005 vio la aprobación de la Directiva Europea de Medicamentos a base de Plantas Tradicionales, que es una subdirectiva de la Ley europea de Medicamentos. Estas leyes exigen, para poder vender una planta en un herbolario, al menos una historia de 30 años de uso seguro de los cuales al menos 15 en algún país de la Unión Europea. Esto significa que las plantas descubiertas hace menos de 15 años NO PODRAN venderse, y las demás solo se permitirá su venta si están incluidas en una Lista Positiva de Plantas Medicinales tradicionales «seguras» según los nuevos inquisidores. Aunque hay un periodo de transición para ir retirando productos, que va del 2006 hasta el 2011 año en el cual tienen que estar retirados todos los extractos y plantas ilegalizados por esta nueva legislación represiva. Las grandes multinacionales farMAFIAcéuticas quieren prohibir casi todas las plantas y sus extractos pero los médicos naturópatas, empresas herbodietéticas y herbolarios han contratado uno de los mejores gabinetes de abogados de todo el mundo, y han conseguido que el Tribunal de Justicia europeo ponga un cierto límite a la ya aprobada Directiva. En la aplicación de esta sentencia, durante los próximos años, veremos si se cargan las herboristerías prohibiendo la gran mayoría de los productos herbales y dietéticos que hasta ahora vendían con libertad. Para los que deseen abastecerse antes de la posible prohibición, que se planteen hacer una abultada compra antes de diciembre de 2011, luego puede ser demasiado tarde ya que esta ley quieren imponerla en TODO el mundo, al ser una medida auspiciada por las grandes multinacionales farMAFIAcéuticas, a través de un acuerdo mundial llamado CODEX ALIMENTARIUS. Es la globalización del monopolio farmacéutico.

Gracias a la legislación que se puso por primera vez hace seis años, prácticamente todos los medicamentos a base de hierbas y suplementos será ilegal en la UE a partir de abril de 2011. El negocio farmacéutico en manos de los Amos del Mundo (…), regulará la venta de estas hierbas en estado natural. Increíble pero cierto, sin contemplaciones y sin valorar el uso milenario que la humanidad ha hecho de estas hierbas.

Cuando entre en vigor se irán limitando las plantas que ahora pueden comprarse libremente en herbolarios, y al mismo tiempo se permite a las farmacias vender plantas medicinales, pulseras «curativas», pañales, extractos de plantas, vitaminas, minerales y un sinfín de productos de perfumería, droguería y cosmética sin ningún tipo de limitación. El Cártel farMAFIAcéutico quiere más dinero, arruinando a las tiendas de dietética y herbolarios. Pueden firmar contra esta Directiva Europea sobre Plantas Medicinales y extractos. El día que se aprobó la directiva contra los suplementos alimentarios hubo 550 millones de mensajes electrónicos en su contra, dirigidos al Parlamento europeo. La venta de Plantas, extractos y suplementos dietéticos peligra (…)» http://vivesur.com/wpblog/?p=792

De manera que la élite farmacéutica global, actuando como cual ‘mafia’, ha venido limitando el acceso libre a las plantas medicinales, con el objetivo de controlar totalmente su tenencia y enriquecerse cada vez más a partir de la elaboración y distribución oligopólica-delincuencial de medicamentos en base a principios activos presentes en la flora. Sólo una reacción contundente de la mayoría en todo el orbe impedirá que semejante aberración, en el contexto del creciente poder de la corporocracia totalitaria, se consolide. Los ciudadanos comunes de este planeta tenemos derecho a usar plantas para cuidar nuestra salud, evidentemente sin restricciones.