Oficinas de patentes sudamericanas avanzan a favor de los intereses de multinacionales farmacéuticas y alimenticias PDF Imprimir E-mail
Jueves, 03 de Febrero de 2011 10:12

Observatorio Sudamericano de Patentes

 

Los institutos nacionales de propiedad intelectual de nueve países sudamericanos van a realizar, este año, un proyecto-piloto de cooperación en los exámenes de patentes. La decisión fue tomada por representantes de estas instituciones durante una reunión entre los días 24 y 25 de enero de 2011, en Buenos Aires, Argentina.

Esta acción es parte de un proyecto impulsado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual OMPI, que pretende conformar una patente regional en Latinoamérica . Los nueve países que forman parte del proyecto denominado Prosur son: Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Suriname y Uruguay.

El piloto funcionará de la seguiente forma: serán seleccionados 300 pedidos o solicitudes de patentes en los campos de biotecnología y mecánica, que hayan sido presentados en dos o más países, para el examen "cooperativo." Examinadores de los involucrados países intercambiarán información de búsqueda y examen de patentes relevantes para la concesión o denegación, que de acuerdo a los organizadores continua siendo tomada, “soberanamente” por cada país aunque no se explica como se resolverá la resolución en el futuro, siendo que la meta es expandir la “cooperación” en el examen de las patentes a otras áreas, como la farmacéutica.

Para que el proyecto funcione, examinadores de patentes de ocho países (con la excepción de Suriname) se van a reunir en Uruguay para definir “cuestiones operativas”.

Aunque un tema ya está decidido: la interconexión de las bases de datos será realizada por una plataforma desarrollada en OMPI, conocida como "WIPO-Case", para que la información pueda circular “soberanamente” a los examinadores de patentes latinoamericanos.

Los principales impulsores de esta operación para lograra la patente regional y son las oficinas de Brasil y Argentina en una clara maniobra acordada con la OMPI, un organismo controlado por las transnacionales estadounidenses y europeas como Pfizer, Monsanto, Gilead, Nidera, Aventis, Cargill, Astra –Zeneca y Bayer, entre otras.