Tiempo Argentino
El multimedios lanzó una dura campaña contra Telefónica. Quiere impedir que haya más oferentes y una disputa por el precio.

Como suele ocurrir en los encuentros anuales que organiza la Asociación de Televisión por Cable (ATVC) –organización que agrupa a las grandes cableras y cuyos hilos políticos maneja el Grupo Clarín, a través de Cablevisión– los empresarios vinculados a las empresas monopólicas lanzan amenazas judiciales y se victimizan ante nuevos servicios prestados por otras compañías que, según su lógica del negocio, perjudican su actividad.
Así, en el VI Encuentro Internacional de Banda Ancha y Cable Módem, que se realizó en Mar del Plata, ATVC denunció a Telefónica por vender el servicio de video on demand, por considerar que este servicio se vincula con la prestación de televisión.

 

La especulación es, sin embargo, una operación compleja para evitar que, en algún momento, las telefónicas accedan, mediante una nueva legislación, a prestar el triple play (TV, Internet y telefonía juntos).
Es que, si se observa en detalle el servicio prestado por telefónica se puede ver que es sólo una base de datos con películas, una especie de video club on line para los clientes de la compañía, y lejos está de prestar el servicio de televisión.
El año pasado, Telefónica anunció un servicio de video on demand para sus clientes abonados al servicio de Internet de banda ancha de la compañía. El nuevo servicio supone para la compañía una inversión de $ 80 millones, la mitad se desembolsó en 2010 y el resto se hará este año.
El servicio on video permite a los clientes de Speedy, el servicio de banda ancha de Telefónica, acceder a un catálogo de películas, series y documentales por un abono mensual de $ 40. Además, contempla la posibilidad de alquilar films en estreno por un costo adicional.
Fuentes de la industria confirmaron a Tiempo Argentino que lo que llamó la atención, “más allá de la operación anual que hacen Clarín y Cablevisión, es la coincidencia de voceros mediáticos que reprodujeron el mensaje”.
No casualmente, Fernando Blanco Muiño, presidente de la Unión de Consumidores de la Argentina (UCA), salió ayer en las páginas de Clarín a declarar que “Telefónica viola la Ley de Medios en la Argentina.”
¿Quién es Blanco Muiño? El titular de la ONG de usuarios UCA es el mismo personaje que, detrás de la supuesta defensa de los intereses de los consumidores, se puso en 2010 del lado del Grupo Clarín y peleó contra el gobierno nacional cuando este le quitó la licencia de operación del servicio de Internet al multimedios, habiendo ratificado que Fibertel trabajaba con un permiso vencido. En su momento, UCA y el Centro de Educación al Consumidor (CEC) fueron las únicas dos asociaciones de usuarios que dejaron de cumplir su rol para tomar partido por la empresa monopólica que prestaba el servicio. Inclusive, ambas ONG quedaron muy expuestas ante la gente por esa posición y hoy son rechazadas hasta por sus pares. La luz de alerta de las cableras es, en cierta medida, lógica teniendo en cuenta que Cablevisión ha crecido estos años esquivando los controles del Estado. Actualmente, siguen incumpliendo las normativas tarifarias establecidas por Comercio Interior, con lo cual aún cobra el abono básico a $ 167 mensuales. Con esta estructura, ganan hasta un 4000% por cliente. Obviamente, esta serie de abusos llegaría a su fin si suman más competidores capaces de prestar servicios de televisión