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Con los primeros rayos del sol, los acampados empezaron a levantarse después de una noche más larga que la del pasado martes, pues la lluvia no ha cesado y les ha impedido realizar con relativa comodidad las tareas que hasta el momento venían haciendo como parte de su organización.
De hecho, las asambleas de la noche las han tenido que suspender hasta las 12 horas de este jueves porque al llover, y querer reunirse todos bajo las pocas lonas que hay, les ha sido imposible sentarse todos «bajo el mismo techo» en grupo, forma habitual como se están reuniendo estos días.
A pesar de la prohibición de la Junta Electoral Provincial de la concentración en Sol convocada para la tarde de este miércoles, los ciudadanos acudieron de forma masiva y volvieron a llenar la Puerta del Sol ofreciendo una imagen muy similar a la que se puede apreciar cualquier noche de año nuevo durante las campanadas.
Aunque empezó a llover pronto, a medianoche todavía resistía un elevado número de manifestantes, que se fue reduciendo a medida que pasaba el tiempo y que se redujo a medio millar de personas que, al igual que la noche anterior, con sacos y esterillas estaban dispuestos a pasar la noche.
La intensa presencia policial de primeras horas de la tarde se redujo a medida que pasaba la noche. La acampada en todo momento se ha desarrollado de forma pacífica.