Principalmente, los limpiadores son pescadores contratados por BP (parece lógico, ya que la mancha impide pescar, se ganarán la vida limpiando la mancha). Lo que es totalmente increíble es esa amenaza por parte de BP, ya que según varios informes, estos trabajadores están enfermando. Entre las principales consecuencias están las nauseas y reacciones adversas a la comida y a los medicamentos. Pero según muchas autoridades (que no limpian), no es peligroso para la salud de nadie.
BP, de por sí, no les proporciona las herramientas necesarias para filtrar el aire que respiran y demás protecciones, sino que, además, si ellos se llevan las suyas propias, se les amenaza con el despido. Muy extraño, justo cuando el “Unified Command” anunció hace poco que se pondrían respiradores a su disposición.
Otros, como la congresista de Nueva York de nombre Carolyn Maloney, está comparando las faltas de seguridad y limpieza del problema del Golfo a las que ocurrieron tras los atentados del 11-S. Se están haciendo peticiones para llevar el equipo de seguridad adecuado para los limpiadores, que tienen ya aproximadamente 30.000 firmas. ¿De verdad es necesario que se hagan peticiones para algo tan obvio?