Agencia Matriz del Sur
La canciller mexicana Patricia Espinosa consideró que «en la medida que exista demanda de drogas persistirán los flujos de la misma» por lo que le pidió al gobierno de Obama que, desde su territorio, «investigue, persiga y detenga» a los cárteles que ayudan a operar a grupos delictivos de México.
La violencia que estalló en las zonas del norte de México, entre las que destaca Ciudad Juárez, deriva en parte «de una falta de reducción sustancial del consumo de drogas en Estados Unidos», sostuvo el miércoles la canciller mexicana, Patricia Espinosa.

«En la medida que exista demanda de drogas persistirán los flujos de la misma», aseguró la funcionaria.


Por eso, Espinosa pidió a Estados Unidos que, desde su territorio, «investigue, persiga y detenga» a los cárteles que ayudan a operar a grupos delictivos de México.

«Se requieren también acciones más eficientes para detener el flujo de armas que ingresan de Estados Unidos a México y que son usadas por el crimen organizado», dijo Espinosa en conferencia de prensa conjunta con su homólogo de España, Miguel Angel Moratinos.

Clinton y Espinosa dialogaron telefónicamente sobre el asesinato el sábado en Ciudad Juárez, de tres personas vinculadas con el consulado de Estados Unidos en esa ciudad, de las cuales dos eran de nacionalidad estadounidenses.

Las funcionarias convinieron «un trabajo estrecho» en las investigaciones dirigidas a esclarecer los tres crímenes.

En México se registran más de 17.000 asesinatos desde diciembre del 2006, la mayoría de los casos se atribuyen al crimen organizado.

Ciudad Juárez, vecina a El Paso, Texas, es considerada la urbe más violenta del país con unos 500 homicidios desde comienzos de año, según organizaciones civiles.