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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, dijo en entrevista con AP que Brasil tendrá un papel activo en el escenario mundial, involucrado en negociaciones de paz para Oriente Medio y el conflicto nuclear con Irán, con propuestas de diálogo para el Medio Oriente e Irán.

Lula reafirmó su oposición a las sanciones contra Irán diciendo que podrían conducir a una guerra como la que vivió Irak.

«No quiero que se repita en Irán lo que ocurrió con Irak», manifestó.

Señaló que el mensaje que ha transmitido a gobernantes mundiales, incluyendo el líder iraní Mahmud Ahmadinejad, es que «es necesario evitar a cualquier costo que haya una guerra, ¿a quién le interesa un conflicto armado».
El mandatario brasileño iniciará, el fin de semana, una gira a Israel, los territorios palestinos y Jordania. También tiene previsto visitar Irán en mayo.

«Estoy visitando ahora Oriente Medio y en mayo voy para Irán, quiero conversar con todo el mundo para fortalecer la idea de que a través del diálogo hay más oportunidad de construir una política de paz para Oriente Medio», declaró Lula, a la vez que reafirmó su rechazo a la aplicación de sanciones contra Irán por su programa nuclear, pese a la presión de las potencias occidentales.

El miércoles de la semana pasada, mientras la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton visitaba Brasil, Lula expresó que el mundo no podía empujar a Irán contra la pared y defendió el diálogo como salida para el conflicto en Oriente Medio y la disputa nuclear iraní.

«Brasil tiene mucha autoridad moral y política para discutir ese asunto porque nuestro país pertenece a un continente en el que está abolida la posibilidad de tener armas nucleares. Aquí se habla de paz, no de guerra», expresó el gobernante de 64 años, quien goza de extraordinarios índices de popularidad.

Tras destacar que Brasil enriquece uranio para generar energía y desarrollar tratamientos médicos, el gobernante sostuvo que es eso mismo lo que defiende para Irán.

«Eso lo he conversado con el presidente de Irán y con otros líderes, lo que he intentado mostrarles es que es hora de conversar, no es hora de aplicar embargos o sanciones. Es hora de dialogar un poco más», manifestó Lula.

También criticó el sistema de las Naciones Unidas por considerar que no tiene representatividad en su principal órgano político, el Consejo de Seguridad, lo cual le resta credibilidad para negociar la paz en Medio Oriente.

«Medio Oriente clama por paz, es necesario que tenga paz, y lo correcto sería que tuviéramos en las Naciones Unidas la representatividad suficiente para coordinar y ejecutar el proceso de paz», expresó.
«El Consejo de Seguridad refleja la geopolítica de la Segunda Guerra Mundial y no la de 2010, que debe incluir nuevos actores como India, Africa y América Latina», dijo.

«O esas fuerzas políticas están representadas en el Consejo de Seguridad de la ONU, o tendremos más dificultad en alcanzar un acuerdo de paz en Medio Oriente», precisó.