
Minutos después de decretada la prisión preventiva, el gobernador dejó la residencia oficial de Aguas Claras, en una caravana oficial compuesta por seis automóviles, informó la agencia Ansa.
Arruda, ahora sin partido y ex miembro de los Demócratas, llegó a la superintendencia de la Policía Federal alrededor de las 6:00 de la tarde, hora local.
Según fuentes de la Policía de Brasilia, el gobernador ‘acató la decisión con serenidad y espera su liberación a través de un habeas corpus’.
El magistrado Gonçalves recomendó la prisión para Arruda durante una reunión extraordinaria del Supremo Tribunal de Justicia, integrado por 15 magistrados, y que por la tarde decidió finalmente la medida.
De esta manera, el juez respondió a un pedido del procurador general de la República, Roberto Gurgel, ante las ‘evidencias’ de que Arruda, además de estar incurso en el delito de soborno, intentó presionar a testigos que lo acusaron ante la justicia.
Arruda pertenecía al partido Demócratas (conservador) del que se retiró hace un mes, después de que la televisión divulgara los videos de los aparentes sobornos a empresas proveedoras de servicios para la Gobernación de Brasilia.
Hace 10 años, Arruda, por ese entonces uno de los dirigentes en el Congreso del Partido de la Socialdemocracia Brasileña, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, renunció a su banca cuando se descubrió que participaba de una red que cometió delitos parlamentarios.
Los abogados defensores de Arruda presentaron este mismo jueves un recurso de habeas corpus en el STJ para intentar revertir la orden de prisión preventiva del gobernador, la cual calificaron de ‘absurda’.
En un texto, dirigido a la Cámara de Diputados, el gobernador se declaró ‘víctima de una campaña insidiosa’.
