The Independent

29 de Agosto.- Un freno ha sido puesto a la participación británica en un ataque militar inmediato contra Siria. Los laboristas rompieron filas con David Cameron antes de la fundamental votación de los Comunes, mañana en la noche.
Los Laboristas endurecieron su postura en contra de la acción militar del Reino Unido, solo un día después de que Ed Miliband señalara que la oposición probablemente apoyaría a Cameron. Esta noche pusieron seis condiciones para dar su apoyo mañana en la noche, incluyendo una votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el informe de los inspectores, un nuevo informe de los Comunes y una segunda votación antes de que Gran Bretaña tome parte en cualquier acción militar, «evidencia convincente» de que el régimen de Assad fue el responsable de los ataques de la semana pasada y una «clara base en el derecho internacional» para la intervención.
También advirtieron que votarán en contra del Gobierno si no se cumplen sus condiciones, y Douglas Alexander, Secretario de Relaciones Exteriores, dijo: «No estamos dispuestos a emitirle un cheque en blanco al Primer Ministro».
Barack Obama también estuvo bajo presión para retrasar la ampliamente esperada intervención de EE.UU., luego de que el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió más tiempo para sus inspectores en Siria que están investigando el ataque con armas químicas de la semana pasada en las afueras de Damasco, en el que murieron cientos de civiles.
«Dejemos que ellos concluyan su trabajo durante cuatro días y luego tendremos que analizarlo científicamente con expertos. Entonces creo que tendremos que informar al Consejo de Seguridad para cualquier acción», dijo.
