4 de marzo de 2013.- El presidente de Siria, Bashar Assad, acusó al gobierno británico de querer armar a los «terroristas» e «incendiar» el conflicto sirio, al tiempo en que insistió en que no abandonará su país.

En una inusual entrevista que publica este domingo The Sunday Times, Assad advirtió a Occidente de abstenerse de armar a los rebeldes, tras dirigir duras acusaciones al gobierno británico en su posición hacia Siria, que calificó de «inmadura, confusa y no realista».

Criticó la actitud del gobierno del primer ministro británico, David Cameron, que se ha declarado a favor de aumentar la ayuda a los rebeldes sirios y de un levantamiento del embargo de la Unión Europea (UE) sobre las armas.

«¿Cómo podemos esperar que los británicos reduzcan la violencia cuando quieren enviar equipos militares a los insurgentes, sin intentar facilitar el diálogo entre los sirios?», dijo el mandatario.

Reiteró su oferta de negociaciones de paz con los insurgentes si dejan la lucha armada, pero no «con insurgentes» que -dijo- están decididos a usar las armas para matar a civiles, atacar lugares públicos o privados y destruir el país.

«Tenemos una oposición que son instituciones políticas y tenemos rebeldes armados. Podemos dialogar con la oposición, pero no podemos dialogar con insurgentes», declaró el mandatario sirio.

Durante su entrevista a The Sunday Times, Assad rechazó, una vez más, que tenga previsto optar por el exilio y argumentó que en países vecinos como Libia o Egipto los enfrentamientos no han cedido pese a la salida del poder de sus líderes.

«Nadie que tenga sentimientos patrióticos pensará en vivir fuera de su país. Soy como cualquier sirio patriótico», manifestó Assad, excluyendo dejar el poder y partir al exilio.

A fin de resolver el conflicto en Siria, los occidentales, varios países árabes, Turquía y la oposición siria piden la salida de Assad del poder.

«Dejar el poder no resolvería la crisis actual en Siria». «Si este argumento fuera correcto, mi partida pondría fin a los combates. Esto es claramente absurdo, como lo demuestran los precedentes recientes en Libia, Yemen y Egipto», insistió.

En respuesta a las acusaciones sirias, el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, negó que Reino Unido tenga previsto armar a los rebeldes como aseguró Assad, a quien acusó de «delirar» al negarse a admitir su responsabilidad en la masacre.

Durante un programa dominical de la cadena BBC, Hague calificó de «ilusión» esa acusación de Assad, al tiempo que afirmó que Reino Unido «no puede quedarse al margen» mientras continúan las matanzas en Siria.

Hague anunciará la próxima semana una asistencia financiera para la oposición siria, después de que hizo lo mismo el gobierno estadunidense durante una reunión del grupo Amigos de Siria, la semana pasada en Roma.