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En Lisboa fueron unas 500.000 personas, según los organizadores, las que participaron en la manifestación, que concluyó en la emblemática plaza del Comercio, donde se pudieron ver pancartas con lemas como ‘Prefiero caballo en la lasaña que burros en el Gobierno’ y se coreó la canción ‘Grândola, Vila Morena’, himno de la Revolución de los Claveles que devolvió la democracia a Portugal en 1974.
Uno de los participantes, Camilo Cavalheiro, de 72 años, reconoció que esta es la primera vez que participa en una manifestación: “Nunca me había sentido robado”. “Lo importante es demostrar el descontento para que este gobierno cambie”, explicó en declaraciones a la agencia de noticias Lusa. Cavalheiro asegura estar “completamente decepcionado”, ya que fue uno de los que votaron por el partido del primer ministro Pedro Passos Coelho.
Situación “insoportable”
Otro manifestante, el profesor Rui Petisca, que portaba una pancarta con el lema ‘Es momento de cambiar’, considera que la situación del país es “insoportable”. “Es un sistema instituido por unos cuantos políticos en función de sus intereses”, opinó.
Las marchas fueron convocadas en más de 40 ciudades del país y el extranjero bajo la consigna ‘Que le den a la ‘troika’. El pueblo es el que más manda’ y contó con el respaldo de la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP). Esta es la primera vez que una gran manifestación contra las políticas capitalistas coincide con una visita de los técnicos de la ‘troika’.