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«Nunca nadie cuestionó la candidatura de la presidenta» a la reelección, aseguró el presidente del PT, Rui Falcao, en un evento del partido el viernes de noche en Sao Paulo.
En los últimos días, según el diario O Globo, corrió la información de que el carismático expresidente Lula (2003-2010), del que Rousseff es heredera política, buscaría un tercer mandato en 2014 tras algunas diferencias con la mandataria.
Los opositores «intentan crear una disputa inexistente con esa historia de que el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva sería candidato», zanjó.
Rousseff visitó el viernes en Sao Paulo a Lula, primer presidente izquierdista de Brasil y su padrino político. El exmandatario dejó el poder con una popularidad del 80% después de dos mandatos consecutivos.
Según O Globo, Lula emprenderá en el primer semestre del año una gira por Brasil para ayudar a Rousseff a reforzar las alianzas partidistas de cara a las próximas elecciones.
En junio pasado, Lula dijo en una entrevista televisiva que buscaría un tercer mandato sólo si Rousseff decidía no aspirar a la reelección.
«La única hipótesis para ser candidato es si la presidenta Dilma no quiere (aspirar a la reelección). No voy a permitir que un tucano (del partido opositor) vuelva a la presidencia de Brasil», lanzó entonces.
La política social de Lula permitió sacar de la pobreza a 29 millones de brasileños, según datos del gobierno, y su política exterior -apoyada también por el sostenido crecimiento económico- impulsó a Brasil como un actor global de importancia.