Telesur

15 de septiembre de 2012.- El Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU) emitió este sábado un comunicado en el que condena “la serie de violentos ataques contra embajadas e instalaciones consulares de Estados miembros en múltiples lugares”, informaron agencias internacionales de noticias.
La denuncia expresa la profunda preocupación de ese organismo multilateral ante las acciones registradas, en los dos últimos días, en diferentes países contra las sedes diplomáticas de Estados Unidos (EE.UU).
El pasado 11 se septiembre, se ejecutó un ataque contra la embajada estadounidense en Libia en protesta por una película realizada, aparentemente en el mencionado país norteamericano, que fue considerado “una ofensa contra el Islam por sus críticas a Mahoma”.
En sólo cuatro días la ola de manifestaciones contra la película del director israelí-estadounidense, Sam Bacile, alcanzó a más de una decena de países, entre ellos Egipto, Yemen, Marruecos, Sudán, Túnez, Bangladesh, Sri Lanka, Afganistán, Reino Unido y Australia.
Las manifestaciones repudiaron la producción de la cinta titulada “La Inocencia de los Musulmanes”.
A través del comunicado, el Consejo de Seguridad recuerda “la naturaleza pacífica de los predios diplomáticos” y asegura que sus funcionarios tienen como objetivo la promoción de un mejor entendimiento entre los países y sus culturas.
Añade el texto que los ataques contras esas instalaciones son injustificables, sin importar sus motivaciones, ni dónde ni por quién sean cometidos.
Asimismo, invocan el principio de inviolabilidad de las sedes diplomáticas amparados en la Convención de Viena de 1961 y 1963 para que los gobiernos “tomen todos los pasos apropiados» para proteger a los diplomáticos y los cónsules de cualquier tipo de ataque, asevera el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, denunció el uso de la libertad de expresión para provocar la intolerancia y el derramamiento de sangre, así como condenar el filme.
“La explotación de la ira de las personas solo alimenta la recriminación y la violencia sin sentido”, dijo Ban, quien al mismo tiempo criticó las acciones violentas registradas en el mundo.
Calificó de aborrecible la película, “diseñada para sembrar la cizaña de la intolerancia y el derramamiento de sangre”.
En esa misma línea se expresó la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo que “el documental es malicioso y deliberadamente provocativo”.
La funcionaria aseguró desde Ginebra (Suiza) que “el material refleja una imagen vergonzosamente distorsionada de los islamistas”.
