
“Ante cualquier ataque, daremos una respuesta contundente”, avisó a los lectores del periódico ‘Iran Daily’. “No habrá lugar en Estados Unidos que esté a salvo de nuestros ataques”. Al mismo tiempo, el alto cargo militar afirmó que en ningún caso el Estado persa sería el primero en atacar.
Mientras tanto, los expertos castrenses israelíes evaluaron los riesgos de un hipotético ataque de respuesta persa contra su territorio. A su juicio, los bombardeos durarían tres semanas, no más (se agotarían los armamentos), y las pérdidas entre los civiles en Israel no superarían las 300 personas.
La lógica de tal pronóstico se fundamenta en la opinión de que las capacidades de impacto de los misiles iraníes son muy reducidas.
