Indica que le impresiona “ el coraje extraordinario para resistir a las fuerzas especiales de la policia chilena”.
Dice que estuvo recorriendo rutas con innumerables obstáculos (barricadas) donde junto al fuego se observan “mujeres tomando bebidas calientes” y que permanecen allí toda la noche a pesar del frio“, agrega que advierte tal nivel de organización que apenas se inicia un ataque policial, con una señal, aparecen de todos lados centenares de personas, es maravilloso, sostiene “no conozco otra comunidad en mi país que pueda llegar a tener tanta unión”.
Consultado sobre el nivel de represion afirma que debería hacerse un campaña internacional para condenar al estado de chile por “la violencia masiva ejercida sobre una comunidad indefensa”, la policia en la oscuridad de la noche entra a las casas causando daños y traumatizando a niños y pobladores, los niveles de stress y miedo seguramente tendrán secuelas graves como síndrome post traumático que alguna organización o el mismo Estado tendrá que abordar. Aquí se ha “castigado a una comunidad entera, ha existido una violencia no selectiva, seguramente buscando que la comunidad quite apoyo al movimiento“. El castigo colectivo “es muy parecido a lo que ocurre en la Franja de Gaza” con la diferencia que esta no es una zona ocupada militarmente sentencia, finalmente, el observador de derechos humanos.
