
Después de solicitar sin éxito ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) la apertura de una investigación, Aisha Gaddafi se ha dirigido a la ONU para, a través de una carta de su abogado, cuestionar que las pesquisas abiertas sirvan para analizar los abusos cometidos por los mercenarios rebeldes.
“Todo el mundo ha visto estas muertes y han sido condenadas rotundamente por quienes defienden el estado de derecho. Es inconcebible, por tanto, que la comisión de investigación rechace investigarlas”, recoge la carta, firmada por el abogado Nick Kaufman.
El abogado traslada su “preocupación” por lo que parece una “falta de voluntad” por parte de la comisión, que pese a haber entrevistado a decenas de personas no se ha puesto en contacto ni con Aisha Gaddafi ni con otros miembros de la familia del antiguo dirigente. “Puede ser visto como una falta de imparcialidad”, ha advertido.
Aisha Gaddafi, su madre Safiya, sus hermanos Hannibal y Mohamed y otros miembros de la familia huyeron de Libia después de que los mercenarios rebeldes se hiciesen con el control de Trípoli en agosto. Desde entonces han vivido en la vecina Argelia.
Fuente: Con información de Reuters
