No puedo dejar de sentir y expresar mi más profundo y categórico rechazo por las recientes declaraciones del Gobierno Norteamericano dadas en contra de la Paz, de la Estabilidad y de la Institucionalidad de la bella, digna y soberana República Bolivariana de Venezuela, en contra de su Gobierno Legítimo y/o su Pueblo Bolivariano.

Es simplemente el resultado o progresión en las decisiones adoptadas desde diciembre del 2014 después que pasara el proyecto de Ley para sancionar a Venezuela por el Congreso y seguidamente por la Casa Blanca, es a la vez, una nueva agresión sin precedentes en la historia de nuestra República y obedece, sin duda alguna, a la lógica del poder hegemónico dominante y su supremacía en la región en momentos en los cuales deben garantizar su control en la principal potencia energética mundial.

De acuerdo a lo señalado por el Secretario de Prensa de la Casa Blanca sobre Venezuela, somos o representamos una «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos» para lo cual hacen una Declaración de «Emergencia Nacional con respecto a Venezuela».

Valdría la pena hacer un ejercicio de historia comparada en relación a esta definición de “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior” de país alguno, a esta nueva agresión contra nuestra Patria. Recordemos que en Venezuela, llevamos como filosofía institucional que el Ejército venezolano sólo cruzó sus fronteras para liberar otros pueblos en tiempos de colonia y no para conquistar otras tierras, por eso su lema maravilloso «Ejército venezolano, forjador de libertades», a quienes les expreso mi mayor respeto y sentimiento de admiración por conservar tan digno estandarte moral y ético.

A diferencia de la historia de nuestro vecino del norte, que el día de ayer 9 de marzo, se convirtió en la nación que se la pasa agrediendo a nuestra patria, y no como lo tratan de hacer ver a través de sus laboratorios mediáticos, que defienden a los Venezolanos y a la democracia, por existir en Venezuela supuestas violaciones permanentes de Derechos Humanos, Represión, Violaciones a las Libertades Fundamentales, a la Libre Expresión y Persecución a la Disidencia. Son ellos los que deben asegurar cumplir con todas esas garantías y libertades que aseguran no existen en nuestro territorio. Son ellos los que deben procurar no más injerencia a través de sus métodos tradicionales y modernos, pero principalmente a través de sus invasiones, veamos qué los caracteriza, tomemos parte de la historia durante los siglos XIX y XX, pero para no ahondar en largos detalles de sus comprobadas agresiones militares en el mundo, algunas de ellas en desarrollo, solo les resumiré aquellas amenazas convertidas en intervenciones militares de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe, a saber:

Cuba – en 1898, 1906, 1912 y 1917, Bahía de Cochino en 1961, Bloque Naval a la isla en 1962,

Puerto Rico – en 1898

República Dominicana – Ocupaciones en 1916-1924 y 1965-1966

Haití – Ocupaciones en 1915, 1934 y 1994

Granada – Invasión en 1983

Panamá – Creación del País para construir el Canal en 1903 y 1914 e Invasión en 1989

Nicaragua – Intervención en 1909, Envío de Tropas en 1912, Ocupación entre 1926 a 1933 y Patrocinio de revueltas entre 1981 y 1990.

Guatemala – Patrocinio de Golpe de Estado en 1954

Méjico – en 1914-1917, sin dejar de mencionar los territorios obtenidos de México como Tejas (Texas), Nuevo Méjico (New México), Arizona y California.

Después de hacer ese pequeño ejercicio de historia comparada entre Venezuela y Estados Unidos, me pregunto, ineludiblemente, ¿Quién representa una Amenaza In-Usual y Extra-Ordinaria a la Seguridad Nacional y Política Exterior de quién?

Sumémonos todos al rechazo colectivo de cualquier pretensión de agresión a la tierra de nuestros Libertadores y Padres de la Patria.

Nada detendrá el sólido respaldo a nuestro País de los pueblos y movimientos verdaderamente progresistas en el mundo contra esta nueva escalada a través de la “Declaración del Norte”.

NO a la escalada de agresiones contra nuestra soberanía nacional, NO mas agresiones contra la Patria Grande, NO a la injerencia en los asuntos internos República Bolivariana de Venezuela, tierra de Bolívar y Chávez.

 

*Embajador

marlon.pena051@mppre.gob.ve

marlonembavenez.maputo@gmail.com