Marcos Ríos Guerra
No se trata simplemente de firmar una carta a Obama exigiéndole que derogue una Orden Ejecutiva infame, pues a un presidente de un Estado Genocida como los Estados Unidos no hay nada que exigir sin quedar como un súbdito que le pide a su verdugo clemencia, hecho poco digno para los hijos de Bolivar y Chávez.
Se trata de conformar brigadas y batallones de fuerzas latinoamericanas patriotas aptas para defender «con el cuero» a la Tierra de los Pueblos Libres para lo cual deberá redactarse el marco legal necesario para no ser acusados de «terrorismo» por parte del verdadero «Imperio asesino» de mujeres y niños indefensos como en Hiroshima, Nagasaki, corea, Vietnam, Panamá, Grenada, Yugoeslavia, Irak, Afganistán, Pakistán, Somalía, Libia o Siria.
Luego del marco legal deberán crearse la fuerzas armadas de la CELAC (con los países que inicialmente quieran formarlo) para defender a América Latina de posibles ataques militares regulares o irregulares, bloqueos navales o agresiones aeronáuticas que pongan en riesgo la vida y los bienes (pues el Imperio es además de asesino, ladrón) de los compatriotas de la Patria Grande.
Las nuevas Fuerzas del Bien serán conformadas voluntariamente por civiles hombres y mujeres que quieran defender suelo patrio latinoamericano ante la prepotencia y amenazas lanzadas por el presidente Barak Hussein Obama y sus agencias de inteligencia, blindando así a los ciudadanos y ciudadanas de NuestraAmérica que se sienten amenazados permanentemente por la Nación militarmente más poderosa de la Tierra.
Al mismo tiempo deberá suministrarse recursos económicos para la conformación efectiva de este cuerpo de combate humanitario para defender a la República Bolivariana de Venezuela ante la amenaza inminente de invasión terrestre o bloqueo naval que genere un colapso humanitario y desate una guerra civil en nuestra amada y querida patria bolivariana y chavista.
Así haremos de nuestra Patria Grande una verdadera «Región de Paz».