Agencias- Público.es

El Cairo, julio 8-2013. – Al menos 42 personas murieron y 322 resultaron heridas en la madrugada del lunes a causa de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los Hermanos Musulmanes frente a la sede de la Guardia Republicana en El Cairo, según un nuevo balance procedente de la televisión estatal. Poco antes, un portavoz del Ministerio de Sanidad había informado de 35 muertos y alrededor de 500 heridos.
La inestabilidad aumenta al mismo ritmo que los muertos desde que los militares de Abdel Fatah al Sisi detuvieran al presidente electo hace un año, Mohamed Mursi, anularan la Constitución y anunciaran la hoja de ruta para el país después del golpe de estado.
El jefe del departamento de ambulancias, Mohamed Sultán, afirmó a la televisión estatal egipcia que continúa el traslado de heridos a los distintos hospitales y que se desconoce el número de soldados o policías entre las víctimas.
Según la edición digital del diario estatal Al Ahram, las muertes se produjeron después de que el Ejército y la Policía atacaran a un amplio grupo de partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi que participaban en una sentada de protesta frente a los cuarteles de la Guardia Republicana en Ciudad Naser, en El Cairo, durante las oraciones de madrugada.
Una fuente militar (anónima) negó que el Ejército egipcio disparase contra los seguidores de Mursi y sostiene que un grupo armado intentó irrumpir en el edificio de la Guardia Republicana y, al fracasar por la gran presencia de fuerzas de seguridad en su interior, disparó de manera indiscriminada contra los manifestantes para causar el caos y facilitar el asalto.
Los Hermanos Musulmanes ya han advertido de la posibilidad de otro escenario como Siria. Por su parte, el Ejército ya ha comenzado a llamar «terroristas» a los que hasta hace menos de una semana eran seguidores de un gobierno elegido democráticamente. Además, el militar asegura que que los Hermanos Musulmanes han llamado desde hace varios días a la «yihad» (guerra santa) y que algunos manifestantes fieles a Mursi se despidieron de sus familias en la noche del domingo al lunes.
Los propios islamistas, citados por la cadena de televisión qatarí Al Yazira, habían informado esta mañana de un balance de 34 muertos. A través de su cuenta de Twitter, el portavoz de Hermanos Musulmanes, ha responsabilizado de lo sucedido al Ejército y a la Policía, que dispararon «con fuego real».
Llamamiento a la intifada
El PLJ, al que pertenecía el derrocado presidente Mursi, ha hecho un llamiento a los egipcios tras los hechos de este lunes, a levantarse en una intifada contra el Ejército y las nuevas autoridades del país.
En un comunicado, el PLJ pidió que la comunidad internacional actúe de inmediato «para que no haya una nueva Siria en el mundo árabe». Tambiém, desde su cuenta de Facebook, el PLJ ha difundido un comunicado en el que «llama al gran pueblo egipcio a levantarse contra los que quieren robar su revolución con los carros de combate y los vehículos acorazados, incluso por encima de los cadáveres del pueblo».
Asimismo, advirtió de que el número de muertos puede aumentar en las próximas horas por la gravedad de muchos de los cientos de heridos.
En un comunicado anterior, los Hermanos Musulmanes denunciaron que lo sucedido es una «masacre del Ejército y la Policía».
La hermandad islámica explicó que, durante los rezos del amanecer y solo un día antes del comienzo del mes sagrado de ramadán, «los manifestantes pacíficos estaban rezando cuando recibieron los disparos de balas y de gases lacrimógenos de manera intensa por las fuerzas militares y policiales».
Para la Hermandad, «esta sangre será, con permiso de Dios, el último clavo en el ataúd de Al Sisi, ya que el pueblo egipcio no será humillado de nuevo por la dictadura militar y este crimen va a aumentar la insistencia del pueblo».
Al mismo tiempo, cuestionó a los políticos civiles que apoyaron la intervención militar: «¿Vuestras manos seguirán en las suyas después de la masacre y de que hayan matado a vuestros hermanos, los ciudadanos, aunque discreparan con vosotros políticamente?».
Los salafistas se retiran del proceso político
«No vamos a estar callados ante la masacre. Queríamos la detención de la sangre y ahora se derraman ríos» El partido salafista Al Nur ha decido retirarse de «todas las vías de negociaciones» con el Estado egipcio tras los estos enfrentamientos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes frente a la sede de la Guardia Republicana en El Cairo.
Un portavoz de Al Nur, Nader Bakar, anunció esta decisión en su cuenta de Twitter y explicó que la medida es su «primera reacción a la masacre de la Guardia Republicana».
El partido Al Nur, la principal formación salafista de Egipto, es el mayor grupo islamista que apoyó la decisión de las Fuerzas Armadas egipcias de deponer al presidente Mohamed Mursi, y su secretario general, Galal Morra, estuvo presente el pasado miércoles en el anuncio del derrocamiento del mandatario islamista.
Sin embargo, hace dos días vetó el nombramiento del político liberal y premio nobel de la paz Mohamed el Baradei como primer ministro, porque consideró que «no se les había consultado.
