Robin Cepeda Betancourt
La consolidación de la propuesta realizada por Hillary Clinton para desconocer resultados electorales adversos al Departamento de Estado se ha impuesto en Washington según lo develado por una alta y confiable fuente cercana al círculo de JJ Rendón, operador político en las sombras del equipo de Henrique Capriles Radonski.
En su reunión de Bogotá con Capriles, Rendón marco los lineamientos centrales de la campaña hasta el 14 de abril, y las acciones posteriores de su grupo político durante el día del comicio e inmediatamente después de emitido el resultado de las elecciones por parte del CNE, dando, de acuerdo a los cifras que maneja la consultora JJRendon & Asociados una diferencia de al menos el 12 % en favor de Nicolás Maduro.
El manual redactado por el laboratorio de operaciones psicológicas del Departamento de Estado estuvo todo el tiempo dirigido a confundir la simbología -conciente y subliminalmente- y la subjetividad del sector ni-ni del electorado venezolano, estimado en al menos un 25%, que según Rendón es quien decide las elecciones a favor o en contra de uno de los dos candidatos.
Rendón concluyó al día de ayer que la conmoción social producida por la muerte del presidente Chávez y su impacto sobre el voto chavista no podrá ser neutralizada por la táctica de guerra sucia y ataque frontal contra el candidato Maduro, aunque si ha logrado confundir en al menos un tercio a esa franja de electores que no adhieren a ninguna de las dos propuestas electorales.
Solamente una gran abstención de los dos tercios restantes de ese electorado bastaría para reducir la cantidad de votos hacia Maduro y crear la sensación de que un fraude se instaló en Venezuela, creandose así las condiciones propicias de «defensa del voto» enunciadas por Capriles y un estado de violencia y conmoción provocado por los diferentes grupos locales y extranjeros plantados en territorio venezolano desde hace varias semanas a la espera de las órdenes de activar los mecanismos desestabilizadores.
Esta táctica ya se utilizó, en las elecciones nicaraguenses e iraníes y ha sido el método seleccionado para las próximos elleciones del 14-A en Venezuela.
El antecedente más reciente ocurrió en Rusia cuando la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y su colega alemán, Guido Westerwelle, criticaron las elecciones legislativas rusas al ser receptivos con las denuncias de fraude que emitían grupos políticos opositores en combinación con medios de comunicación locales e internacionales.
En el caso ruso, Clinton expresó que la votación «no fue libre ni justa» y Westerwelle exigió a Rusia que investigue las denuncias de fraude masivo.
En medio de denuncias y protestas por fraude, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones en la Duma al sacar prácticamente el 50% de los votos.
En cambio su partido, Rusia Unida, no logró retener la mayoría de dos tercios de la cámara baja del Parlamento que le permitía imponer grandes reformas, como la de la Constitución, sin negociar con otros partidos.
Por su parte, la Comisión Electoral Central en Moscú rechazó las acusaciones y su portavoz , Nikolai Konkin, advirtió que «de lo que Clinton debería preocuparse es de las elecciones en Estados Unidos».
En Irán, el candidato reformista del 2009, Mir Hossein Mussavi, el principal opositor del presidente Mahmoud Ahmadineyad, no aceptó la derrota y sus seguidores protagonizaron hechos de violencia con las fuerzas de seguridad luego de un aplastante victoria de Ahmadineyad.
Desde Washington, la Casa Blanca mostró su «inquietud» por la situación de violencia y de posibles irregularidades en la votación.
La autoridades de la Unión Europea instaron a las autoridades iraníes a investigar las irregularidades electorales denunciadas por distintos candidatos.
Con el mismo manual se espera crear un ambiente de zozobra y desestabilización internacional sea el resultado que sea en favor de Maduro, 2%, 10% o 20%.
Los grupos de choque estudiantiles fueron los seleccionados para desarrollar las acciones de calle desde el final de la elección hasta el anuncio del CNE aproximadamente a las 22 horas de Venezuela.
El escenario de caos que se pretende instalar esperan que se mantenga por varios días hasta y crear las condiciones suficientes para generar una ruptura de fuerzas internas militares que se sumen a las acciones que persistirían en la calle con un número de muertos provocados por los paramilitares presentes y dipersados por todo el territorio, y posibles tomas de medios de comunicación locales -fuera de Caracas- que se propagarán mediante los medios opositores locales y los medios internacionales afines al Departamento de Estado.
La embajada de EE UU en Caracas es la base de operaciones -comunicacionalmente blindada a intercepciones- desde donde se coordinan las acciones en el territorio mediante equipos de transmisión de última generación y de imposible rastreo. Al mismo tiempo las acciones llevadas a cabo por las células plantadas serán monitoreadas por drones silenciosos y de elevada autonomía de vuelo desplegados sobre territorio venezolano para observar de cerca (sin descartar acciones de apoyo) los acontecimientos producidos en el teatro de operaciones.
Una situación de zozobra sostenida deberá mantenerse para crear las condiciones internacionales que justifiquen un nuevo llamado a elecciones, que de ser negadas por el actual gobierno, daría lugar a sanciones crecientes por parte de los organismos internacionales y regionales para deslegitimar al gobierno ganador y fomentar un gobierno de transición hacia un nuevo estadio político favorable al Departamento de Estado.
