Rosman Alvarado
Desde que soy ateo por convicción no creo en los castigos divinos, en el paraíso o el infierno: simplemente en las motivaciones de los hombres como tales. Menos aún creo en las casualidades y mucho menos en orar por Dios para restablecer la salud de una persona enferma. Si creo en los tratamientos y medicinas ancestrales de las comunidades originarias y en ciertas medicinas alternativas o en las que tienen como componentes activos a productos existentes en la naturaleza.
La caída en combate del Comandante Presidente y Camarada Hugo Rafael Chávez Frías es el verdadero término que debe utilizarse para referirse a su alejamiento temporal en el combate de la vida un 5 de marzo de 2013 a las 16.25 horas. Un mecanismo de muerte tecnológica por inyección de medicamentos por alguna vía (tal vez oral) fuera la causa de la caída en combate del presidente. Tal vez los anillos de seguridad hayan sido penetrados por algún miembro de la seguridad presidencial y el imperialismo haya logrado dar en el cuerpo del comandante.
Según nuestro Presidente (E), hay suficientes pruebas para afirmar que el cáncer que se llevó la vida física del presidente fue inducido como en el caso de Yasser Arafat, quien fuera irradiado con Polonio 2100, un elemento radiactivo. Ningún presidente diría esto sin estar plenamente documentado sobre este atentado vital al comandante.
La CIA, el MOSSAD y otros servicios de inteligencia al servicio de las fuerzas del mal son expertas en asesinatos selectivos de líderes mundiales y esta muerte artera del presidente debe ser investigada y castigada caiga quien caiga y cueste lo que cueste.
Hagamos una investigación de todos los integrantes de los cuerpos de seguridad asignados a la protección del comandante Chávez, antes de que sea demasiado tarde.
