Estrategia de Psicoterror

 

La Iguana TV


14 de septiembre de 2012.- Después que varias comisiones especiales del Ejecutivo nacional, del Ministerio Público (MP) y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) probaran ampliamente, con imágenes y testimonios, que no hubo ninguna masacre de indígenas yanomami Irotatheri en el estado Amazonas, al sur de nuestro país, la organización no gubernamental Survival International no tuvo otra opción que reconocer que su denuncia era falsa.

 

Esta ONG, sin fundamento científico alguno, sin elementos probatorios, corrió hace dos semanas el rumor de que 80 miembros de la etnia amazónica yanomami habían sido asesinados por buscadores de oro ilegales brasileños, cerca de frontera con Brasil.

De inmediato, los medios privados del país se hicieron eco de la farsa para intentar desestabilizar y desprestigiar al gobierno bolivariano, usaron una noticia sin corroborar como campaña de psicoterror.

El presidente de la República, Hugo Chávez, ordenó la investigación exhaustiva y apenas tuvo las primeras señales de que sólo se trataba de un rumor, lo anunció al país e invitó a los periodistas a corroborar que lo que decía era cierto. Hasta un helicóptero puso a su disposición.

“Habiendo recibido su propio testimonio de fuentes confidenciales, Survival ahora cree que no hubo ataque de mineros contra la comunidad yanomami Iroratheri”, expresó a través de un comunicado.

“Yanomamis de la zona –en la que muchos mineros de oro ilegales operan actualmente– escucharon historias de una matanza en julio, y eso fue divulgado por algunos como si hubiera ocurrido en esa comunidad”, justificó la organización con sede en Londres. No obstante, también publicó: “no sabemos actualmente si estas historias fueron desencadenadas o no por un incidente violento, lo que es la explicación más probable, pero la tensión en la zona sigue siendo fuerte”.

Lo más lamentable es que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sin esperar las investigaciones que estaban en curso en Venezuela, publicó un comunicado o pronunciamiento en contra de una masacre que jamás ocurrió, en el que además arremete contra el gobierno bolivariano.

Otra acción más en contra de gobierno y pueblo venezolanos de un organismo que, como denunció este martes el canciller de la República, Nicolás Maduro, se ha convertido en “instrumento político para satanizar o criminalizar los procesos de profundas transformaciones que se viven en este hemisferio“.