
Al referirse a los dos organismos integracionistas que suspendieron a Paraguay por la interrupción del proceso democrático, negó que su gobierno pretenda abandonar el Mercosur aunque sí apelará ante el tribunal de esa instancia la sanción aplicada al país.
Reconocido como presidente apenas por tres países, Franco aseguró querer mantener relaciones con todos los Estados pero arremetió contra Venezuela al ratificar su supuesta injerencia en asuntos internos de Paraguay.
Seguidamente enfrentó la acusación de nepotismo repetida aquí por su decisión de nombrar a una cuñada como consejera de la empresa binacional Itaipú y a un primo como ministro de Asistencia Social, alegando sencillamente tratarse de personas útiles.
Igualmente, aseguró que fue mal interpretada una declaración de su esposa, Emilia Alfaro, en la cual se autonombraba de único vínculo entre la Presidencia de la República y el Congreso y definió esa función como exclusiva del vicepresidente Oscar Denis.
Por otra parte, Franco anunció la designación de Denis como mediador en el conflicto existente con los campesinos sin tierras y prometió la entrega de títulos de propiedad en cuatro asentamientos existentes.
Negociaremos pero sin admitir presiones y dentro de la ley, planteó, en referencia a la grave situación existente en la zona de Ñacunday donde miles de campesinos amenazan con la ocupación de terrenos de una empresa latifundista si no se le entregan tierras para establecerse.
