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18 junio 2012 – La intervención militar de EE. UU. en Siria es solo cuestión de tiempo, aseguran en los medios fuentes de la Casa Blanca.

La suspensión de la misión de paz de los observadores de la ONU podría ayudar a crear el ambiente necesario para el inicio de una guerra.

El viernes pasado, el general Robert Mood, jefe de la misión de la ONU en Siria, dijo: «Es importante que ambas partes den oportunidad a la misión y a la comunidad internacional para servir de la mejor manera posible a las aspiraciones del pueblo sirio».

La declaración no dejó dudas de que los observadores seguirían con su trabajo. Sin embargo, al día siguiente la situación dio un drástico viraje. «Los observadores no continuarán con sus patrullajes y permanecerán en sus puestos hasta próximo aviso», anunció el general.

Estas contradictorias declaraciones del general noruego se dieron en 24 horas. Las razones oficiales para la suspensión de la misión fueron la escalada de violencia y el rechazo de ambas partes a cesar los enfrentamientos armados. Esto, según el jefe de los observadores, obliga a trabajar en condiciones de constante riesgo, lo que les impide cumplir la misión.