
En una convención en Tel Aviv de su partido Likud (derecha), el primer ministro no citó, sin embargo, la fecha del próximo 4 de septiembre, que se da prácticamente por segura para los comicios, tras haber sido acordada la semana pasada por las fuerzas que forman la coalición de gobierno.
“Es preferible tener una campaña electoral corta de cuatro meses que una de un año y medio“, dijo Netanyahu ante los delegados de su partido y justificó el adelanto electoral en que la estabilidad de la coalición de gobierno “ha empezado a desmoronarse”.
La mayoría de los partidos de la coalición de gobierno y de la oposición acordaron esta semana iniciar mañana, lunes, el proceso de disolución del Parlamento (Kneset), que debe ser votado por la propia cámara.
Netanyahu confirmó el adelanto de las elecciones tras concluir la semana de luto que marca la tradición judía por la muerte, el pasado domingo por la noche, a los 102 años de su padre, Ben Sión, y por la que el habitual consejo de ministros de los domingos por la mañana ha sido aplazado al lunes.
La convención del Likud debe decidir también el sistema de configuración de sus listas para las elecciones y se espera la introducción de cambios de cara a las primarias, que el partido celebrará el próximo 10 de junio.
