
El grupo de ex soldados se encuentran en un viejo campo de entrenamiento en la localidad de Lamentin, en la periferia de Puerto Príncipe, capital del país, reseñó Prensa Latina. El jefe de los amotinados, Jean Fednel Lafalaise, afirmó que «no habrá vuelta atrás, será el Ejército o la muerte».
Pese a esto, el jefe de los ex militares aseguró que la protesta que encabezan cobra fuerza por el país. Debido a esta situación, efectivos de la policía y de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) iniciaron el domingo una operación conjunta para acabar el motín.
Desde enero pasado, integrantes de las desaparecidas Fuerzas Armadas Nacionales de Haití (Fadh) tomaron antiguas zonas castrenses y demandaron una indemnización por 15 millones de dólares para compensar sus pérdidas tras la desaparición del Ejército hace 18 años.
Cuando el gobierno accedió al pago de la suma, la rechazaron y dijeron que solo quedarán satisfechos cuando se restaure las Fuerzas Armadas, aunque varios centenares de amotinados depusieron las armas desde el pasado 25 marzo, cuando se inició la entrega de indemnizaciones.
Las Fadh estuvieron formadas por unos ocho mil hombres durante varios gobiernos de facto y fueron disueltas en 1994 por el entonces mandatario Jean Bertrand Aristide, tras ser responsables de numerosas violaciones de los derechos humanos y golpes de Estado.
