Ya se escuchan y se leen por doquier las amenazas y malos augurios provenientes de los círculos capitalistas y sus medios lacayos de aquí, EE.UU. y Europa, responsables directos precisamente de una de las mayores y más prolongada crisis del capitalismo hegemonizado por EE.UU.
En este contexto, la crisis española y la relativa beligerancia de sus intereses en “Iberoamérica”, empuja al gobierno del Partido Popular (PP) a constituirse en Nuestra América en la punta de lanza (¿o mejor en el peón?) de la arremetida del agresivo neoliberalismo yanqui-europeo empeñado en imponerle al mundo un modelo neocolonial de dominación. No podía ser otro el papel de los personeros del PP y del fraudulento capitalismo español, herederos directos del genocida franquismo y de la anacrónica y corrupta monarquía borbónica, rendida a los intereses yanquis una vez derrotados sus antiguos amos nazi-alemanes y fascista-italianos. Quizás quieran ahora “emular” su grotesca complicidad en la invasión fascista de la Unisón Soviética donde con la llamada División Azul española participaron en el sangriento cerco de la heroica Leningrado donde finalmente fueron derrotados y diezmados por el pueblo ruso y el Ejército Rojo. Quizás pretendan repetir aquí su abominable rol de facilitador de la masacre del pueblo libio donde precisamente Repsol obtuvo como botín de asaltante una tajada de los recursos naturales petroleros arrebatados al pueblo árabe libio (que más temprano que tarde serán recuperados por el mismo).
Las amenazas españolas secundadas por el parlamento de la Unión Europea, que incluyen sanciones comerciales, nos alertan de la necesidad de nuestros países de cerrar filas más estrechamente, preparados no solo para resistir las arremetidas yanquis-europeas, sino también para pasar a la ofensiva. Aunque la cooperación financiera, comercial, tecnológica y científica de los países que nos amenazan sea ciertamente importante para nosotros, también es cierto que la América Latina y Caribeña unida está también en capacidad real y potencial, de subsanar cualquier carencia y de abrirse a otros espacios del globo donde se nos respete.
Los intentos divisionistas introducidos por el gobierno español a través de la “gira” mexicana y colombiana del Sr. Rajoy, no sólo no mellan en nada el avance de la unidad nuestramericana, sino que advierten a los movimientos populares y políticos patrióticos de esos países de la ubicuidad de sus clases dirigentes las cuales eventualmente serán desplazadas del poder por sus pueblos en caso de no estar a la altura del proceso integracionista latinoamericano y caribeño.
La tendencia hacia un mundo pluripolar o multipolar sigue su curso a pesar de la invasión a Libia y de la guerra no declarada contra Siria y de todas las marramuncias contra los pueblos soberanos orquestadas por el imperialismo yanqui y su corte europea. Y la región latinoamericana y caribeña es uno de esos polos en curso y no habrá decrépito capitalismo español ni de ningún otro país que pueda detener este proceso.
INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA. VIVEREMOS Y VENCEREMOS.
