Autor: Actualidad RT
¿Cómo distraer la atención de una nación de las dificultades internas que atraviesa? El gobierno de Estados Unidos opta por buscar un enemigo externo y aterrorizar a la población con una posible agresión. Pese a que el presunto adversario suele variar, las medidas de propaganda sobreviven de una generación a otra y parecen ser exitosas.
La constante amenaza que ve la Casa Blanca ha de justificar el presupuesto bélico nacional, el cual supera los gastos de Defensa del resto de países del mundo juntos. El complejo militar industrial de EE. UU. en gran medida representa su fuerza motriz.
Y la estrategia parece funcionar convenciendo a numerosos ciudadanos de que todos estos gastos son indispensables, ya que de ellos dependen sus vidas.
Matthis Chiroux, veterano de la guerra de Irak, cree que muchos estadounidenses quisieran que gastaran incluso más en guerras, porque «estamos petrificados ante el temor de morir por el terrorismo».
Una intervención militar se presenta en este caso como la única opción de mantener la seguridad del pueblo. Otras maneras de interacción y solución ni siquiera son examinadas.
