
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Damasco respondería positivamente a la aplicación de la iniciativa china, que propone un cese inmediato de la violencia y la apertura de un diálogo entre todas las partes, al tiempo que rechaza cualquier interferencia extranjera.
De igual forma, Mualem aseguró que el Gobierno se compromete a «facilitar los esfuerzos de Naciones Unidas en el campo humanitario» y a cooperar con el enviado conjunto de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, cuya llegada está prevista para el sábado 10 de marzo.
El plan chino contempla el cese de toda la violencia, el lanzamiento de un diálogo global, el apoyo a la labor humanitaria y el respeto a la soberanía siria y al principio de no interferencia extranjera.
