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A pocas horas de que se celebre un encuentro del presidente de Rusia, Dimitri Medvedev y Kofi Annan, enviado especial de Naciones Unidas a Siria, el gobierno ruso ha pedido, una vez más, que cese el envío de armas a los grupos terroristas que desde hace un año tratan de derrocar al presidente Bashar Al Assad.

“Durante el próximo encuentro la parte rusa expondrá su postura de principios respecto al objetivo de poner término a la violencia en Siria, el cual sería difícil alcanzar si no cesa el suministro de armas a la oposición desde el exterior”, afirmó el asesor del Kremlin Serguei Prijodko.

Prijodko descartó que “la crisis siria sea arreglada en el marco de los formatos presentados por el denominado Grupo de Amigos de Siria”, reseñó la agencia rusa de noticias Ria Novosti.

Recordó que las decisiones de este grupo, promovido por Estados Unidos, “se basan en el apoyo unilateral a una de las partes en conflicto lo que demostró la primera reunión del grupo, celebrada el 24 de febrero en Túnez”.

Este miércoles, el Consejo de Seguridad de la ONU respaldó un plan propuesto por Annan para poner fin al conflicto interno que ha cobrado la vida de cerca de 8.00 personas, de acuerdo al organismo multilateral.

El alto al fuego es el primer punto de la hoja de ruta y el inicio del diálogo entre las partes. También exigen al gobierno de Al Assad la entrada de observadores internacionales y la apertura de corredores humanitarios para socorrer a los heridos.

El viernes, el presidente Medveded advirtió que la amenaza de una acción militar contra Damasco no solamente viola el derecho internacional sino que “conllevará caos” en la región.

Advirtió que ” la guerra mediática desatada contra Siria es el mejor ejemplo de cómo de manipular la opinión pública para la ejecución de ciertas agendas políticas externas”, reseñó Sana.