
Esperamos una pesquisa que establezca los hechos y que los responsables rindan cuenta ante la justicia y “el público sea plenamente informado” sobre lo ocurrido en Kandahar, dijo el titular de la ONU en la sede de la organización en Nueva York.
Dos días después del crimen, Ban Ki-moon se declaró muy triste por lo sucedido “por el acto de un solo individuo”.
Asimismo, urgió a las autoridades y al personal militar que participa en operaciones en otros países a prestar extremo cuidado en la protección de la población civil.
El autor de la masacre forma parte de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad en Afganistán, enviada a ese Estado asiático por el Consejo de Seguridad en 2001.
Hace menos de un mes un grupo de militares estadounidenses dio fuego a varios ejemplares del Corán, el libro sagrado de la religión musulmana, en la base de Bagram, cercana a Kabul y la principal de la OTAN en territorio afgano.
Ese hecho despertó una ola de protestas en Afganistán y otros países.
