
«Estamos preparados. Once mil misiles están listos para su lanzamiento contra los objetivos militares de Israel y EE. UU.», proclamó el embajador, declarando que Irán ha tomado una posición defensiva, y en caso de que el país sea atacado, Teherán opondrá una dura resistencia, según informa la agencia iraní Mehr.
El jefe del Pentágono, Leon Panetta, proclamó por su parte que un ataque de EE. UU. contra Irán sería mucho más potente que el que planea Israel. Además, se dio a conocer que el país norteamericano goza de una gigantesca bomba de 13,5 toneladas que podría acabar con las instalaciones nucleares de la República Islámica.
Israel cree que las ambiciones nucleares de Teherán representan una amenaza existencial para el país hebreo, especialmente teniendo en cuenta las reiteradas declaraciones del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad y otros líderes de la República Islámica, sobre que el Estado judío ‘debería ser borrado del mapa’.
No obstante, Irán sostiene que desarrolla el programa exclusivamente para fines pacíficos de generación eléctrica.
