Autor: Raúl López Casares (*)


La larga noche neoliberal de las privatizaciones, la pobreza y el desmembramiento de nuestra sociedad, el hambre y la desocupación desatadas desde el Consenso de Washington sobre los pueblos de nuestra región nos obliga a poner extremo cuidado al momento de cederle el control de servicios públicos a los enclaves neoliberales que anidan también en la Argentina.


No olvidemos que nuestro querido Néstor le quitó la concesión a quienes abandonaron sus obligaciones de transportar a nuestros compatriotas y a productos industriales y agropecuarios con la estatización de las lineas férreas San Martín y Belgrano Cargas.


El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, que arrasó en las elecciones del año pasado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -ganándole una vez más a nuestro candidato Filmus- es el representante opositor más importante del país, ficha del poder concentrado y la embajada norteamericana, amigo de Aznar, Piñera y todo derechoso que circule por Iberoamérica (cada vez menos). No le entreguemos los subtes o los colectivos.


Sabemos que el transporte público en la ciudad de Buenos Aires ha funcionado en general medianamente bien (si, bien) en las últimas décadas a pesar del desguace ocasionado por el menemismo y sus derivados. Los trabajadores de este servicio fueron quienes evitaron la destrucción total de tan importante medio de transporte de seres humanos, rápido, barato y poco contaminante y fueron quienes resistieron los embates de las privatizaciones, asegurando el servicio de subterráneos, trenes y colectivos a millones de personas año tras año.


Presidenta: lamentablemente nuestro gobierno se está dejando correr por derecha luego de la lamentable tragedia de 51 muertos ocurrida en la estación de trenes de Once. La guerra mediática desatada por los diarios de la derecha Clarín y La Nación hicieron reaccionar su gobierno de manera inapropiada (a mi entender) porque lo que aquí sucede no es exclusivo de nuestro Estado nacional que es propietario del transporte público (concesionado o no).


Digamos entonces la verdad aunque suena mal: las muertes en trenes en todo el mundo no es evitable totalmente. Veamos lo sucedido en la Europa neoliberal de los 2000, un futuro probable para los trenes de ser cedidos a la derecha argentina:


Relación de los accidentes más graves ocurridos en Europa con más de diez víctimas mortales desde 2000:

– 4 enero 2000.- Al menos 19 muertos y 18 heridos en el choque frontal de dos trenes de pasajeros en la estación de Asta, cerca de Elverum, a unos 150 kilómetros de Oslo (Noruega), que se produjo cuando uno de los maquinistas se saltó un semáforo en rojo.

– 28 de febrero 2001.- Un accidente de trenes en Inglaterra, al colisionar en Selby (norte) un tren de pasajeros con otro de mercancías, causa la muerte a trece personas.

– 6 noviembre 2002.- Doce muertos por asfixia y nueve heridos en el incendio de un vagón del tren París-Viena a la altura de Nancy (noreste de Francia).

– 22 julio 2004.- Treinta y ocho muertos y 67 heridos al descarrilar, en un túnel en Pamukova (noroeste de Turquía), el tren de alta velocidad que cubre la ruta Istambul-Ankara e inaugurado el 14 de junio anterior.

– 7 enero 2005.- Diecisiete muertos en un choque de trenes cerca de Bolonia (Italia). El convoy de pasajeros pudo saltar un semáforo en rojo propiciando la colisión en una vía única con un mercancías.

– 23 enero 2006.- Cuarenta y seis muertos y 135 heridos, entre ellos 75 niños, al descarrilar un tren cerca de Podgorica (Montenegro).

– 22 septiembre 2006.- El accidente del tren rápido Transrapid (de levitación magnética) deja 25 muertos y 10 heridos graves en un tramo de ensayos cuando circulaba a 200 kilómetros en Emsland (Alemania) y chocó contra un vagón que limpiaba la banda magnética.

– 21 febrero 2009.- Una colisión entre un tren de cercanías y un autobús en Eslovaquia central causa 13 muertos, mientras otras veinte resultan heridas.

– 29 junio 2009.- Al menos 17 muertos y 50 heridos en una explosión en los vagones de un tren cargado de gas en Viareggio, Toscana (Italia).


Es decir que Alemania, Francia, Italia, España y hasta Noruega, han lamentado tragedias evitables atribuidas directa o indirectamente a “fallas humanas”. Y no se trata aquí de “mal de muchos”….. simplemente es una realidad objetiva a modificar pero que no debe impedir visualizar que la derecha nos está haciendo caer en la trampa: ellos quieren que les cedamos el subte, los colectivos y si pueden, los trenes: un paquete que bien administrado por sus socios privados puede posicionar al gobierno de Mauricio Macri como buen administrador y llevarlo a la presidencia en 2015.


Ya tiene el gobierno de la ciudad -gracias a nefasta ley Cafiero- los hospitales y las escuelas públicas y con esto hacen alarde de gestión. ¿imaginen si manejaran el transporte en la ciudad? Por eso presidenta regalarle el transporte a Macri es una mala estrategia. Mejor sería administrarlos de manera apropiada y demostrar a todo el país que nuestro gobierno puede –porque los demás países también sufren accidentes- junto con los trabajadores llevar adelante el transporte de personas de manera eficaz, eficiente y digna.


Querida presidenta: No quiero que se le regale a Macri el subte, el colectivo, el tren o “todo lo que deba ser público, será privatizado por la derecha neoliberal”.


(*) Jubilado ferroviario