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Siria rechazó una resolución que potencias occidentales y aliados árabes aprobaron este jueves en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y que responsabiliza al Gobierno sirio de supuestas violaciones a los derechos humanos. La nación árabe considera que el texto es “parcializado y representa una amenaza a la credibilidad del organismo”.

El embajador sirio ante las Naciones Unidas, Bashar Al Jafari, alertó que la resolución “representa una amenaza a la credibilidad de la Asamblea General al tratar importantes asuntos respecto a la soberanía de los Estados miembros”.

La resolución es “de manera muy particular, parcializada” y “no tiene relación con lo que acontece en Siria”, agregó.

Esta resolución, como las adoptadas por la Liga Árabe bajo la presidencia de Catar, que este mes de febrero preside la Asamblea General, “violan la soberanía siria garantizada por la Carta de la ONU y todas las leyes internacionales”, aseguró Al Jaffari.

El texto, cuyo contenido es no vinculante, responsabiliza sólo al Gobierno sirio por la violencia en el país árabe, al tiempo que apoya un plan de la Liga Árabe que contempla la salida del poder del presidente de Siria, Bashar Al Assad.

No condena, sin embargo, la violencia generada por grupos armados y los asesinatos de profesionales entre ellos profesores, ingenieros, médicos, un importante sacerdote islámico y un párroco cristiano.

Asimismo, ignora los ataques contra instituciones religiosas musulmanas, escuelas, universidades y objetivos económicos vitales como los oleoductos, que abastecen de combustible diésel a Damasco (capital).

Tampoco toma en consideración las reformas integrales que implementa el Gobierno de Al Assad, en respuesta a las demandas del pueblo, como una nueva Constitución, señaló el diplomático sirio.

Al Jafari enfatizó que quienes elaboraron el texto condenatorio “rechazaron incluir cualquier enmienda negociable”, incluido “un llamado a que la oposición (fuera de Siria) se distancie de las bandas armadas”.

“No quieren responsabilizar a los grupos armados terroristas por los ataques contra las instituciones estatales y los civiles, ni inclusive una simple condena a esos ataques como los mortíferos atentados en Damasco y Aleppo (norte)”, enfatizó el embajador.

La votación final en la Asamblea de Naciones Unidas registró 137 votos a favor de la resolución, 12 en contra y 17 abstenciones. Entre los que se opusieron estuvieron Rusia, China, Irán y los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

El embajador de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, dijo que la resolución de la Asamblea General refleja la tendencia actual de aislar al Gobierno sirio e imponerle una forma de regulación política.

Moscú argumentó que el documento “tiene un carácter desequilibrado” y, de hecho, repite la resolución vetada por Rusia y China en el Consejo de Seguridad el 4 de febrero pasado.

En aras de que Siria salga de la crisis, el Gobierno de Al Assad ha propuesto para el próximo 26 de febrero una consulta democrática para reformar la Constitución. También, ha promovido una serie de rondas de diálogo, que han sido desatendidas por la oposición.

Para Bashar Al Assad , la prioridad de su Gobierno es restaurar el orden, lo cual sólo será posible “si se golpea a los terroristas con puño de acero”.