Autor:Telam

 

Rusia saludó el referendo realizado este domingo sobre la nueva Constitución siria, impulsado por el presidente Bashar Al Assad como “un paso de democratización”, mientras Estados Unidos lo calificó de “absolutamente cínico” y “ridículo” y la ONU dijo que “es improbable que sea creíble”.

Un comunicado del Ministerio del Exterior ruso consideró el referendo en Siria, en el que el 89,4% de los que participaron votaron a favor de la reforma constitucional que propone el multipartidismo, como “un paso de democratización” que prueba el respaldo del pueblo a Al Assad.

“Es evidente que la influencia de los grupos de la oposición, que han llamado a un boicot, es bajo y que no tienen derecho a actuar en nombre del pueblo sirio”, según el texto emitido en Moscú, citado por la agencia de noticias DPA.

 

Por su parte, desde Washington, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo en referencia al referendo: “Lo desestimamos como algo absolutamente cínico”.

Nuland calificó de “ridículas” las propuestas de la consulta y puso en duda la representatividad de la misma.

“El referendo que celebraron es ridículo en el sentido de que requiere que el Estado apruebe a cualquiera de esos grupos de oposición patrióticos”, señaló Nuland en referencia a las iniciativas consultadas para una nueva carta magna siria, que según Damasco pretende abrir las puertas al pluralismo político y terminar con la hegemonía del partido gobernante Baaz.

Además, agregó, “no hay manera alguna de evaluar si el voto que tuvo lugar representa algo parecido a un referéndum (…) cuando las armas y los tanques y la artillería siguen disparando contra Homs y Hama y ciudades en todo el país”.

“¿Cómo se puede tener un proceso democrático en esas condiciones?”, concluyó.

El portavoz de Naciones Unidas, Eduardo del Buey, dijo que “si bien una nueva Constitución y el fin del monopolio del partido Baath en el poder podrían ser parte de una solución política, un referéndum debe realizarse en condiciones no violentas ni intimidatorias”.

“Es improbable que (el referendo) sea creíble en el contexto de una violencia generalizada y violaciones masivas de los derechos humanos”, aseguró.

“La prioridad en Siria debe ser detener toda la violencia. Sólo esas condiciones permitirán un proceso político genuino que cumpla con las aspiraciones democráticas de los ciudadanos”, afirmó Del Buey.

Poco antes, el canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que la votación “es importante para la formación de un sistema pluripartidista” y llamó a los opositores a Al Assad a participar en las reformas. “Gobierno y oposición deben cesar la violencia”, dijo desde Moscú, citado por la agencia de noticias Inter-fax.

El grupo de contacto de los “Amigos del Pueblo Siriono contribuye a la solución del conflicto, criticó Lavrov, que consideró su encuentro fundacional del viernes en Túnez como “completamente unilateral, lamentablemente”.

Rusia, como potencia con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, bloqueó junto a China una resolución de condena de Occidente contra Damasco. El Kremlin aboga por una resolución que descarte una acción militar y que llame a gobierno y oposición a poner fin a la violencia y a dialogar.

Mientras, Rusia volvió a rechazar este lunes una resolución o declaración del Consejo de la ONU para los Derechos Humanos, que debatirá este martes en Ginebra sobre la situación en Siria.