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Berlín. – El presidente de Alemania, Christian Wulff, anunció su dimisión en una breve comparecencia pública en el Palacio de Bellevue.  Wulff dio las gracias a los trabajadores de la Presidencia y a todas las autoridades. Asimismo, agradecióel apoyo recibido por su familia y, especialmente, por su mujer.

El presidente saliente deseó a Alemania «de todo corazón una cultura politica en el que se vea la democracia como algo muy valioso». Se despidió deseando a los ciudadanos gemanos «un buen futuro».

Wulff ha tomado esta decisión presionado por distintos sectores del Gobierno después de que la fiscalía de Hannover pidió al Bundestag que levantara su inmunidad para posibilitar una investigación contra él tras las acusaciones de corrupción y tráfico de influencias.

La trascendencia política del caso ha hecho que la canciller alemana, Angela Merkel, haya decidido aplazar su viaje previsto para hoy a Roma. Círculos gubernamentales señalaron en Berlín que Merkel ha aplazado a otra fecha sin determinar su visita a Roma para entrevistarse con el primer ministro italiano, Mario Monti. La canciller alemana comparecerá media hora después de Wulff.

 

Las acusaciones contra Wulff tienen su origen en su etapa como jefe de Gobierno del estado federado de la Baja Sajonia y sus relaciones con el productor cinematográfico David Groenewold, quuien también es investigado.

Groenewold y Wulff disfrutaron juntos en 2007 de unas vacaciones en la exclusiva isla alemana de Sylt que pagó el primero, aunque el presidente ha asegurado que abonó en metálico su parte a quien ha calificado de amigo personal.

La Cámara Baja alemana deberá ahora, en una decisión sin precedentes en la historia de Alemania, debatir si retira la inmunidad al presidente y permite a los fiscales abrir una investigación en firme, para lo que basta una mayoría simple.

«A mis ojos una investigación de la fiscalía y el cargo del Presidente federal son incompatibles», ha declarado ante las cámaras de televisión la secretaria general del Partido Socialdemócrata, Andrea Nahles, mientras desde los Verdes, sus líderes parlamentarios Renate Kühnast y Jürgen Trittin, han pedido a Wulff que tire la toalla.

El rotativo Süddeutsche Zeitung calcula que la Cámara Baja alemana podría abordar la solicitud de la Fiscalía de Hannover en dos semanas, cuando se celebra la próxima sesión plenaria regular.

La creciente polémica por presuntos casos de amiguismo contra Wulff estalló el pasado 13 de diciembre, cuando el popular diario Bild publicó que en sus tiempos de primer ministro regional había aceptado un crédito privado con unas condiciones muy ventajosas de empresarios amigos por medio millón de euros, con el que adquirió una casa unifamiliar.