Agencias
China exigió respeto a Estados Unidos (EE.UU.) sobre sus intereses en la región asiática, pero aprobó las intenciones de la potencia occidental de promover la paz en Asia Pacífico.

En un encuentro con líderes empresariales celebrado en Washington D.C., el Vicepresidente chino, Xi Jinping, dio la bienvenida al papel que viene asumiendo EE.UU., pero reclamó respeto sobre «los intereses de China y las preocupaciones de la zona».

Las declaraciones de Xi responden a la iniciativa estadounidense de reforzar la presencia militar en esa región.

El Vicepresidente chino también sostuvo que ambos países deben aumentar la confianza mutua y eliminar las sospechas por el incremento del diálogo y la plena utilización de todos los canales de comunicación, al tiempo que exhortaba a Estados Unidos a oponerse a la independencia de Taiwán.

Xi Jinping realiza una visita oficial a Estados Unidos como parte de las iniciativas para estrechar lazos de cooperación de carácter comercial.

En ese sentido, China considera que se ha abierto un punto histórico de partida para estrechar las relaciones con EE.UU.; no obstante, un día después de que Xi se reuniera con el presidente Barack Obama, este último criticó duramente las políticas comerciales de la potencia asiática.

Xi explicó que las medidas adoptadas por China para revaluar su moneda han ayudado a reducir su superávit comercial general y han aumentado las exportaciones estadounidenses a China.

«China se ha convertido en el mercado de exportaciones estadounidenses de más rápido crecimiento», señaló.

Xi describió los lazos entre China y Estados Unidos como un «río imparable que sigue avanzando».

Por su parte, Obama – en su carrera por la reelección – emitió duras críticas a algunas prácticas comerciales chinas, durante una visita a una fábrica en la región centro-oeste de EE.UU.

«Ordené a mi Gobierno que cree una Unidad de Control Comercial con una tarea: investigar las prácticas comerciales desleales en países como China», expresó Obama.

Dijo que «no me quedaré parado cuando nuestros competidores no juegan según las reglas».

Barack Obama se refirió a la necesidad de traer de vuelta puestos de trabajo a los estadounidenses.

Según algunos medios de comunicación, la posición de Obama sobre China debería atraer a votantes en estados como, por ejemplo, Wisconsin, donde Pekín constantemente es citado como culpable por reducir puestos de trabajo de estadounidenses.