Patria Grande

Un alto oficial del Ejército pakistaní dijo que un ataque aéreo de la OTAN en el que murieron 24 de sus soldados en la frontera afgana el mes pasado fue planeado y advirtió sobre más ofensivas, lo que podría agravar las tensiones con Estados Unidos.
El mayor general Ashfaq Nadeem, director general de operaciones militares, también fue citado por diarios el viernes diciendo que Pakistán, un aliado estratégico de Washington, desplegaría un sistema de defensa aéreo a lo largo de la frontera para prevenir ese tipo de ataques.
Nadeem formuló esas declaraciones ante un comité de defensa del Senado el jueves. El senador Tariq Azim, quien asistió a la audiencia, confirmó a Reuters los comentarios.
El periódico Daily Times reportó que Nadeem describió el ataque como un complot. Otro diario lo citó diciendo que fue una “conspiración planificada con antelación” contra Pakistán.
“Podemos esperar más ataques de nuestros supuestos aliados”, dijo Nadeem ante el Senado, según citó el Express Tribune.
Funcionarios de Estados Unidos y Pakistán ofrecieron versiones distintas sobre lo ocurrido.
Islamabad dijo que no existió una provocación para el ataque y algunos funcionarios lo llamaron un acto de flagrante agresión, una acusación rechazada por Washington.
Dos funcionarios estadounidenses indicaron a Reuters que la información preliminar de la investigación iniciada sugirió que oficiales pakistaníes en un centro de coordinación de frontera autorizaron el ataque aéreo sin saber que tenían soldados en el área.
Nadeem descartó la posibilidad de que las fuerzas de la OTAN hayan pensado que estaban disparando contra militantes, que a menudo se mueven a través de la porosa frontera y atacan a las fuerzas occidentales.
Según un periódico, el oficial dijo al comité del Senado que los militantes no se exponen en las cimas de montañas como aquellas donde se ubican los puestos fronterizos de Pakistán.
El senador Azim también citó a Nadeem diciendo que los helicópteros de la OTAN detectaron a un mayor del Ejército cuando cruzaba de un puesto a otro luego de perder la comunicación, lo que llevó a las fuerzas armadas a concluir que el ataque fue planificado.
Pakistán respondió bloqueando las rutas de suministro para las fuerzas de la OTAN en Afganistán.
Washington, que ve a Pakistán como un socio crítico en sus esfuerzos por estabilizar Afganistán antes del retiro de las tropas de combate en el 2014, intentó aliviar el enojo por el incidente.
El presidente Barack Obama llamó a su contraparte pakistaní para ofrecerle sus condolencias por las víctimas, aunque no le transmitió una disculpa formal.
Pakistán boicoteó una conferencia internacional en Alemania sobre el futuro de Afganistán a raíz del ataque.
