Correo del Orinoco

El ente “no ha sido capaz de realizar acciones concretas sin una presión externa”, justificó Connie Mack su iniciativa

16 Dic. 2011 – Congresistas republicanos hicieron ayer avanzar un proyecto de ley que prevé un recorte de fondos a la Organización de Estados Americanos cada vez que ésta no critique las “acciones antidemocráticas” de los gobiernos de Venezuela y Nicaragua.

La propuesta de ley prevé “retener” el 20% de las contribuciones de Estados Unidos a la OEA cada vez que tenga lugar un Consejo Permanente y en éste no se invoque el Artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana -sobre una “alteración del orden constitucional”. Esto, en relación con las “recientes reformas constitucionales de Venezuela” y el gobierno de Nicaragua tras las últimas elecciones que confirmaron a Daniel Ortega en la presidencia.

Aunque la iniciativa legislativa no tiene visos de prosperar, el congresista republicano David Rivera, quien introdujo una enmienda para incluir a Nicaragua en la propuesta de ley originalmente solo centrada en Venezuela, este gesto debe servir de “llamada de atención” a la OEA y “enviar el mensaje correcto de que sus miembros tienen que adherirse a la Carta Democrática o afrontar las consecuencias”.

La propuesta de ley “se enfrenta a la dictadura de Hugo Chávez” y envía un “mensaje” a gobiernos “antidemocráticos” de que no podrán “acurrucarse” en la OEA, coincidió su colega republicano de Texas, Michael McCaul.

Según DPA, en julio los republicanos trataron de retirarle los fondos del presupuesto estadounidense destinados a la OEA, de quien Washington es uno de los principales contribuyentes, argumentando que el organismo hemisférico “ha fallado en América Latina (…) en la defensa de la libertad y democracia en el Hemisferio Occidental”.

El autor de la nueva iniciativa, Connie Mack afirmó que esta última propuesta de ley no significa retirarle totalmente los fondos a la OEA, sino que es un intento de exigirle al organismo que “cumpla con sus compromisos (…) de defender la libertad y la democracia”.

“La OEA no ha sido capaz de realizar acciones concretas sin una presión externa”, justificó Mack su iniciativa.

La única voz disidente en la reunión de este jueves en el Subcomité para Asuntos Hemisféricos fue la del demócrata presente, el congresista Eliot Engel, quien calificó la iniciativa de “hostil” y “contraproducente”.

“Si no tuviéramos a la OEA, ¿con qué la reemplazaríamos? ¿Con Unasur, donde Estados Unidos no participa, o con la Celac, que excluye tanto a Estados Unidos como a Canadá? No tiene ningún sentido”, razonó Engel.

“La OEA, con todos sus problemas y fallos, es lo mejor que tenemos para asegurar la democracia en el Hemisferio y que Estados Unidos tiene una vez en el Hemisferio en el marco de una organización internacional”, sostuvo Engel, para quien propuestas como la republicana “daña los intereses de todo el hemisferio, pero especialmente los de Estados Unidos” porque éste es un organismo en el que Washington tiene “influencia” y “capacidad de intentar hacer ver a otros nuestro punto de vista”.