
La misión de Arabia Saudita ante la ONU presentó la víspera al pleno de la Asamblea General un proyecto de resolución en que pretende condenar el supuesto complot diseñado por Irán.
El documento “deplora la trama para asesinar al Embajador del Reino de Arabia Saudita ante Estados Unidos”, y aunque no señala explícitamente a Irán como responsable de este complot, sí le recuerda sus obligaciones internacionales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el 11 de octubre pasado a Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri sospechoso que se mantiene prófugo de supuestamente planear el asesinato del embajador de Arabia Saudita en Washington, Adel Al-Jubeir, y atentados en sedes diplomáticas de Israel.
Las autoridades estadounidenses expresaron entonces que la detención de Arbabsiar se logró mediante la cooperación del gobierno de México, país en que los sospechosos presuntamente trataron de allegarse de la ayuda de cárteles de la droga para cometer el crimen.
Para expertos sobre Irán, sin embargo, la trama parecía muy poco seria para ser ejecutada por personas que tenían vínculos con el grupo de élite del ejército iraní, como clamaban las acusaciones.
Asimismo, señalaban que no existe evidencia sólida que determine que Arbabsiar fue quien propuso el asesinato de Al-Jubeir y la manera en que éste supuestamente moriría, mediante un ataque con bomba que mataría también a docenas de personas.
Así, Arbabsiar se declaró inocente el 24 de octubre pasado ante una corte de Estados Unidos.
Pese al curso legal que sigue la investigación, Arabia Saudita ha promovida la resolución de condena internacional contra Irán, que ha “negado categóricamente” la participación de órganos oficiales iraníes en el supuesto complot terrorista.
En una carta entregada la víspera a la Asamblea General, Irán advirtió que la aceptación de la resolución en este órgano sería “una decisión políticamente motivada que socavaría la credibilidad y relevancia” de los esfuerzos de la ONU contra el terrorismo en el mundo.
Alegó además que “agregar temas hipotéticos, circunstanciales y sin base” a la agenda de la Asamblea General generaría un claro daño a este órgano.
“El complot verdadero es el que apoya Estados Unidos al crear temor hacia Irán, y al promover sus intereses militares en la región”, indicó por su parte Javad Larijani, político y académico iraní en una conferencia de prensa ofrecida este miércoles en la ONU.
Pese a la polémica, diplomáticos han afirmado que el documento presentado por Arabia Saudita podría votarse en los próximos días, y que varios países árabes estarían dispuestos a suscribirlo.
