
El CNT tomó la decisión de suspender las exequias hasta que se conozca el lugar donde se dará sepultura al líder de la Revolución Verde. Según un alto funcionario de los rebeldes “hay dudas” sobre si inhumar a Gaddafi en Misrata (noroeste), Sirte u otro lugar.
El ministro interino de Petróleo, Ali Tarhouni, fue el autor de la propuesta: que “lo guarden en un congelador por unos días (…) para que todos sepan que está muerto”, dijo a una agencia de noticias internacional. Un corresponsal de The Associated Press vio el viernes el cadáver en el centro comercial en la ciudad costera de Misrata.
El cadáver, desnudo hasta la cintura y con pantalones color café claro, yacía en un colchón ensangrentado en el suelo del congelador industrial donde restaurantes y establecimientos del centro comercial mantienen sus alimentos.
El corresponsal vio el orificio de un balazo en la sien izquierda y otro en el centro del pecho. En su cabeza y brazos había regueros secos de sangre.
Según la tradición islámica, el funeral debe llevarse a cabo lo antes posible.
El portavoz de Gaddafi, Mussa Ibrahim, afirmó que el líder murió por un ataque de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra el camión lleno de rebeldes que lo trasladaban.
