Agencias

Cisjordania, octubre 18 – El grupo islamista Hamás entregó este martes al soldado israelí Gilad Shalit, tras cinco años de secuestro, a funcionarios egipcios, que ahora lo trasladan a la base militar de Kerem Shalom, el lugar donde fue capturado en 2006, en la triple frontera entre Israel, Egipto y Gaza.

Vehículos con presos palestinos comenzaron a salir ya de las cárceles de Israel para empezar la operación de canje del soldado Gilad Shalit por 1.027 palestinos, de los que 477 ya se encuentran en libertad.

Los primeros autos llevan a mujeres palestinas acompañadas por fuerzas de la seguridad egipcia. 96 prisioneros han dejado la cárcel de Ketziot, en el sur de Israel, y se dirigen hacia Cisjordania, como han confirmado las agencias internacionales.

Los presos de los primeros convoyes llevaban las manos y los pies esposados, asegura la radio israelí. En lugar de uniformes carcelarios vestían ropa civil. Representantes del consulado egipcio en Israel asistieron a su salida para comprobar la identidad de los liberados.

De acuerdo con lo previsto, Shalit, al que apresaron milicianos de Hamás el 25 de junio de 2006, será entregado a un miembro de la Cruz Roja o a un funcionario egipcio a través de la frontera de Rafah durante la mañana de este martes.

Según medios israelíes, Hamás solo procederá a su liberación cuando la mitad de los presos palestinos pasen la frontera.

El soldado pasará un corto espacio de tiempo en Egipto (quizá unos 15 minutos) antes de ser trasladado a Israel tras un reconocimiento médico. En cuanto se compruebe su buen estado, se le dará su viejo teléfono móvil para que pueda llamar a su madre. En ese momento serán liberadas 27 presas palestinas y, poco después, 450 presos, la mayoría de los cuales viajarán en autobuses a Ramala, en Cisjordania. Desde la frontera, Shalit ahí será trasladado a la base de las fuerzas aéreas en Tel Nof. Allí se le hará un nuevo reconocimiento médico, más exhaustivo. Si todos los reconocimientos médicos muestran que Shalit no tiene ningún problema, un helicóptero lo llevará a él y a su familia a su hogar en Mitzpe Hila, en el norte de Israel. Está previsto que la operación termine la tarde de este martes.

Más de mil policías israelíes se desplegaron a lo largo de los itinerarios que deben seguir los convoyes. Todos los lugares donde se desarrollará la compleja operación, incluyendo carreteras, han sido convertidos en zona militar y permanecerán cerrados hasta que concluyan los traslados.

La excarcelación comienza horas después de que el Tribunal Supremo israelí rechazara los cuatro recursos presentados por asociaciones de víctimas del terrorismo contra el canje del Shalit.

Se prevé que varias docenas de excarcelados sean enviados al exilio a través de Egipto. Hamás ha anunciado que Turquía, Siria y Catar están entre los países que aceptan acoger a exiliados.

Apoyo de la opinión israelí

Una gran mayoría de los israelíes, el 79%, apoya el canje. Pero ese respaldo se combina con el miedo: el 50% de la población teme las consecuencias de la operación porque considera que reavivará el terrorismo y, sobre todo, empujará a Hamás a capturar a otros soldados para negociar nuevos intercambios hasta liberar a los aproximadamente 6.000 reclusos palestinos que permanecen en las cárceles de Israel.

Un sondeo del Instituto Dahaf publicado el lunes por el diario Yediot Ahronot, el más leído en Israel, demuestra la ambivalencia de la opinión pública. Según ese sondeo, solo el 19% de los encuestados se opone al canje. En cambio, el 50% de la población considera que la liberación de presos acarreará consecuencias negativas para los israelíes, mientras el 48% piensa que no.

También son mayoría (49%) quienes creen que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha cedido a la presión de la campaña organizada por la familia de Shalit y de los medios de comunicación, frente al 43% que piensa que Netanyahu se ha comportado como un líder al aprobar la masiva excarcelación de presos. El respaldo al canje es superior entre las mujeres (84%) que entre los hombres (74%).