Agencias

Pierre Henri Gourgeon fue cuestionado por el desempeño de sus pilotos en el accidente de mayo de 2009 y por una caída en las ganancias. No pudo revertir la desconfianza en la firma
Gourgeon había asumido en 2009 y tenía contrato hasta 2013. Su reemplazante será el actual presidente de la compañía hasta que se unifique el timón de la fusión entre Air France y KLM.
La salida del CEO se justificó en el derrumbe de un 60% en las utilidades de la principal aerolínea europea y en el cuestionamiento de los expertos en seguridad hacia los pilotos que manejaban el vuelo 447 que cayó en el océano Atlántico luego de haber partido de Brasil en 2009 y que dejó un saldo fatal de 228 personas.
Desde este accidente, la confianza en la compañía no pudo ser mejorada y Gourgeon se ganó el rechazo de los inversores de la empresa.
Un informe de la Secretaría de Transporte de Francia fue lapidario con el rol de los pilotos de Air France en el accidente en la ruta Río-París.
Afirmó que llevaron el avión a una altura demasiado riesgosa que le hizo sufrir aún más las turbulencias. El piloto de más experiencia a cargo del vuelo estaba durmiendo una siesta en el peor momento del viaje, a sabiendas de que había dejado el mando a dos pilotos sin tantas millas en su haber. El informe destacó la falta de coordinación entre ellos.
