Prensa Latina

La visita del vicepresidente Joseph Biden a China persigue el propósito de tranquilizar al mayor acreedor de Estados Unidos en el tema del manejo de la deuda.

Sin embargo, oficiales de la administración del presidente Barack Obama están tratando de contrarrestar las especulaciones acerca de que la delegación estadounidense fue a rendir explicaciones a los chinos, apuntó la fuente.

Colaboradores de la oficina de Biden explicaron que el vicepresidente asegurará a las autoridades en Beijing que para Washington es un compromiso reducir el déficit fiscal y garantizar una óptima estrategia de endeudamiento.

«Debemos dejar claro que Estados Unidos tiene la capacidad y la voluntad de controlar el desequilibrio presupuestario y afrontar todos los retos que se presenten en materia financiera», declaró por su lado el vicesecretario del Tesoro, Lael Brainard.

El 1 de agosto último la llamada primera economía mundial estuvo a 24 horas de caer en moratoria de pagos porque demócratas y republicanos en el Congreso no lograban firmar un acuerdo sobre el nuevo techo del débito público.

En semanas pasadas Estados Unidos fue criticado por lo que llamó su «adicción a la deuda» y afirmó que el mundo necesita una nueva moneda global estable para reservas.

El mayor tenedor de deuda de la única superpotencia mundial tiene ahora todo el derecho de exigir que Estados Unidos aborde sus problemas estructurales y garantice la seguridad de los activos en dólares de China.

Beijing instó reiteradamente a Washington para que proteja sus inversiones en dólares, estimadas en cerca de dos tercios de sus 3,2 billones de reservas de divisas internacionales, las más grandes del mundo.

El vicepresidente Biden también viajará a Mongolia y Japón cuando termine su visita a China esta semana.