
Estimados incompletos cifran en mil 600 el número de víctimas fatales civiles de los ataques de la alianza atlántica entre domingo y lunes; la precaria situación de seguridad aquí impide tener de inmediato un reporte de los daños humanos que hayan causado los bombardeos de anoche.
Seif el Islam uno de los hijos de Gadafi aseguró que su padre está en Trípoli dirigiendo las operaciones, pero no se descarta que haya encontrado santuario en su natal Sirte o en algún refugio construido a esos efectos.
Lo único cierto aquí y ahora es que elementos leales al gobierno continúan resistiendo el avance de los insurgentes.
El control de esta capital no implica el dominio del país ya que varias ciudades importantes, entre ellas Sirte, siguen bajo dominio de las fuerzas leales al gobierno.
Otro hecho inquietante son las quejas de abusos contra la población civil y partidarios del gobierno cometidos por hombres armados que actúan por el autodenominado Consejo Nacional de Transición (CNT).
Un portavoz del CNT se quejó de la actuación de elementos fuera de control, incluidas ejecuciones sumarias, y amenazó con renunciar de repetirse esos hechos.
