Manuel Flores Artiga

Libia la verde, aún combate. La ofensiva militar que la OTAN ha realizado estos últimos tres días, es una ofensiva orquestada por los medios de comunicación, los bombardeos norteamericanos y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Gadafi, sus hijos, el pueblo heroico libio y los ciudadanos de Trípoli son el objetivo de esta operación y estrategicamente los imperialistas quieren mostrar que ya ganaron la guerra de agresión. Sin embargo, esa ofensiva es como las ofensivas que registra el desarrollo militar de la guerra en El Salvador en los años 80s. cuando los asesores norteamericanos y los batallones especiales lanzaron la ofensiva militar estratégica denominada Fénix, que duró siete años y consistió en operaciones continuas de fuerzas especiales encubiertas y protegidas con bombardeos y desembarcos aéreos que llevan el objetivo de capturar o aniquilar a cuadros militares dirigentes; van acompañadas de lucha psicológica y una amplia campaña propagandística triunfalista (ver : Fénix. Cenizas de una operación estadounidense que no renació. Versión PDF, AUTOR Miguel Hernández Arias)

En Libia, tres días después de la muy cacareada ofensiva militar de la OTAN, la sonrisa de Obama, Merkel, Sarcozy, David Cameron se ha convertido en mueca. Pues el pueblo libio y la familia Gadafi aún combaten. Aunque los bombardeos y el asalto a Trípoli han provocado mas de mil muertos; la lucha continúa. Telesurtv mostró al hijo de Gadafi Saif Al Islam, dirigiendo la lucha en Trípoli y declarando: Mi padre está en Libia y estoy con él.

Como dije en artículos anteriores, la guerra tiene su propia dinámica y no termina ni se gana con deseos. Los hechos nos muestran que así como en El Salvador, según Hernández Arias: Otra vez los imperialistas Yanquis armando, entrenando, dirigiendo, combatiendo, asesinando, ensangrentando para tratar de destruir el espíritu de libertad de un pueblo. Como en otros países del mundo y de nuestra América, en el turno del más pequeño del continente, en nuestro pulgarcito, en El Salvador, también vinieron los estadounidenses a meter sus manos, y hasta sus patas, para mantener en el poder a la explotadora y sanguinaria oligarquía salvadoreña. Una vez más como en otros lados y momentos, desde lo más profundo de los pueblos, de este pueblo, el Guanaco, se levantaron generosos hombres y mujeres comunes y anónimos, vestidos de dignidad, a resistir, a luchar, a dar su sudor, su sangre, su cuerpo y hasta su vida.

Como lo hacen los patriotas libios que no retroceden ante la ofensiva de la OTAN y todo su aparataje militar, político internacional y de destrucción. El pueblo libio y los Gadafis siguen siendo la esperanza de la lucha antiimperialista y contra el neocolonialismo.

Si los operativos estratégicos duraron siete años en El Salvador. En Libia este es el primer operativo estratégico. Así es la guerra. Que no se hagan ilusiones los imperialistas. Aunque se apresuren en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Gadafi está vivo y sigue siendo el líder de Libia.

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