Agencias

Por primera vez en la historia de New York se emite una orden obligatoria de desalojo de la ciudad, mientras sus habitantes están confundidos y atemorizados.

Mientras todos en la costa este de Estados Unidos siguen las noticias sobre el Huracán en su recorrido hacia New York, sus habitantes han arrasado con velas y baterías, muchas tiendas se quedaron sin estos productos y empiezan a escasear, las filas gigantescas de personas en los supermercados para comprar alimentos ha sobrepasado todos los récords, mientras las autoridades llaman a la calma y a seguir las instrucciones.

 

El Presidente Obama «cortó sus vacaciones» para coordinar con FEMA el plan para enfrentar esta gran emergencia, las perdidas monetarias serán tan grandes que no me atrevo a nombrar un número.

A medida que se acerca el huracán se puede sentir el aumento progresivo del nerviosismo en los residentes que viven cerca de las playas, los habitantes de Brigton Beach, Manhattan Beach y Coney Island en Brooklyn han sido evacuados así como los pacientes de los hospitales aledaños como el Coney Island Hospital.

Doscientas mil personas entre ellos los turistas se han quedado atrapadas en la ciudad mientras se han suspendido todos los vuelos, y a partir del mediodía de hoy los trenes y el servicio de transporte se paralizará algo que nunca había sucedido por tanto tiempo.

Se espera que el sábado sea un día muy agitado y se recomienda que no se espere a última hora para hacer las cosas.

Mientras millones se preparan en New York, Brodway está paralizado con la mayoría de sus obras del fin de semana canceladas, al igual que el béisbol.

Se espera que el domingo New York sea una ciudad fantasma, algo inusual al ser esta ciudad famosa porque no duerme, siempre está vibrante a cualquier hora con miles de gentes recorriendo sus calles.