TeleSUR

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, concretó este lunes el cambio de ocho ministros en su Gabinete, específicamente en las áreas más golpeadas por las multitudinarias protestas de los últimos meses en ese país, y que le han costado una importante caída de popularidad.

La ceremonia de juramentación, marcada por el enroque, se llevó a cabo en el Palacio de La Moneda (sede del Ejecutivo), donde las autoridades nombradas dieron su palabra de cumplir todas las actividades necesaria para llevar el “progreso” dentro de sus carteras.

Durante el acto, el mandatario reconoció que en el primer tercio de su Gobierno, está plenamente “consciente” de que aún “falta mucho camino por recorrer” para lograr cumplir las dos metas esenciales que anunció al asumir el poder el año pasado: “reconstruir nuestro país de la destrucción del 27 de febrero del año y recuperar la capacidad y dinamismo de nuestra economía”.

El nuevo orden de titulares comprende ocho de los ministerios del Gabinete: Andrés Chadwick en la vocería de Gobierno, Juan Pablo Mongueira en Economía, Joaquín Lavín en Planificación, Felipe Bulnes en Educación, Teodoro Rivera en Justicia, Laurence Golborne en Obras Públicas, Hernán de Solminihac en Minería y Fernándo Echeverría en Energía.

De manera puntual y personal, Piñera hizo en el acto un recuento de las metas y desafíos a las que cada autoridad se va a enfrentar y destacó que entre todos, la prioridad es “hacer de Chile una patria más justa y más plena”.

En este sentido, resaltó las funciones de los titulares de Educación, Economía, Minería y Planificación, que según él, “serán los encargados fundamentales” de implantar nuevos planes y proyectos en vías de consolidar el crecimiento económico y social del país suramericano.

También señaló que a pesar de los “obstáculos”, su Gobierno puede “estar orgulloso de lo que juntos hemos logrado” y señaló entre sus “logros” el incremento del ingreso per cápita a 15 mil dólares. “Es el más alto de toda Suramérica”, aseguró.

No obstante, luego de estas palabras indicó que se debe seguir trabajando para “no dormirse en los laureles” y lograr cumplir los objetivos primordiales de derrotar la pobreza, eliminar desigualdades, terminar con abusos y discriminaciones, mejorar la salud y la educación, frenar la delincuencia y la droga y crear mejores empleos.

También dijo que la meta común es “poder lograr que Chile sea una sociedad en la que todos podemos sentirnos que cumplimos una misión y recibimos en forma justa los frutos por nuestro esfuerzo”.

“Vamos avanzando por el buen camino y a paso firme (…) estamos siendo puestos a prueba”, aseveró.

Por último, agradeció a los ministros que lo acompañaron hasta ahora, en especial los que ya no formarán parte del equipo ministerial.

“Gracias a todos (…) y gracias al pueblo chileno”, concluyó.